BUENOS AIRES – No es un Adiós, sino un Hasta siempre. Con esas palabras, miles de personas despidieron en la Legislatura porteña a la Madre de Plaza de Mayo líneas fundadora Vera Vigevani Jarach, que falleció este viernes 3 de octubre.

Fue una vida dedicada a la lucha por la verdad y la justicia frente a los crímenes de la dictadura la de Vera, abogada, periodista y escritora. Pero, sobre todo, madre de Franca, secuestrada a los 18 años el 25 de junio de 1976, pocos meses después del golpe de Estado que dio inicio a la dictadura militar.

Franca continúa desaparecida, aunque según algunos testimonios pasó por la ESMA, el mayor centro clandestino de detención del régimen. En 2015 se comprobó que fue asesinada pocas semanas después del secuestro, en uno de los tristemente célebres “vuelos de la muerte”, durante los cuales los prisioneros, drogados, eran arrojados al Río de la Plata.

Vera nació en Milán en 1928, en el seno de una familia judía que emigró a la Argentina en 1939 para escapar de las leyes raciales y las persecuciones del régimen fascista. Su abuelo, que permaneció en Italia, fue deportado a Auschwitz y asesinado.

En 1944, mientras ayudaba a otros refugiados judíos como ella, conoció a Jorge Jarach, estudiante de Ingeniería en la Universidad de Buenos Aires, originario de Trieste, con quien se casó en 1949. Ella estudió Derecho y fue contratada como periodista por la agencia ANSA, donde trabajó durante 40 años, hasta jubilarse.

Tras el secuestro de Franca, Vera volcó todas sus energías en buscar a su hija y en la lucha por la verdad y la justicia para todas las víctimas de la dictadura. Gracias a su rol como periodista y a sus contactos en Italia, logró presentar denuncias ante Amnistía Internacional, la Cruz Roja, la OEA (Organización de los Estados Americanos) y las embajadas de Italia y de Estados Unidos.

Incansable en su tarea de concientización, no perdía oportunidad de reunirse con jóvenes en escuelas y universidades, para transmitir los valores democráticos y mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.

Sorprendía su vitalidad, a pesar de los años y los achaques. Casi ciega y en silla de ruedas, bastaba con que empezara a hablar para captar la atención de todos. Su voz, increíblemente joven, transmitía una energía y una alegría contagiosas, incluso entre los adolescentes —a menudo acusados de indiferencia—, con quienes establecía un vínculo inmediato.

Publicó varios libros: Tantas voces, una historia (Temas Grupo Editorial); Los chicos del exilio, sobre los judíos italianos que huyeron a la Argentina (El País de Nomeolvides); e Il silenzio infranto. Il dramma dei desaparecidos italiani in Argentina (Zamorani).

Junto a Liliana Segre fue protagonista del documental Il rumore della memoria (2015), de Marco Bechis, director de Garage Olimpo e Hijos, películas dedicadas a la dictadura argentina. La primera está parcialmente basada en la experiencia personal del propio Bechis, italoargentino, que también fue secuestrado y liberado gracias a los contactos de su padre, directivo de Fiat.

Con Marco Bechis, en la Feria del Libro de Buenos Aires, en 2022. (foto: F. Capelli)

Vera integraba la asociación Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora. Su presidenta, Taty Almeida, difundió un mensaje de despedida en redes sociales:

“Nuestro corazón no nos da la fuerza para contar ahora lo que fue su vida, llena de valores y del firme compromiso de trabajar por la mejor Memoria y, a través de ella, buscar Verdad y Justicia por su preciosa hija Franca, hija de todas nosotras.
Querida Vera, compañera inteligente, culta, tantas veces alegre y otras en silencio, porque en tu alma giraba la pregunta que nunca debería haber existido: ¿por qué?
Vera, hermana, sos parte de nosotras y estarás en cada uno de nuestros pasos y en los de quienes vengan después. La sonrisa de Franca seguirá siendo la bandera de innumerables jóvenes. Te queremos”.

El mensaje de Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora.

También Abuelas de Plaza de Mayo publicó un mensaje de despedida:

“Abuelas de Plaza de Mayo despide con profunda tristeza a la compañera de lucha Vera Jarach, Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora. Vera fue testigo de dos genocidios: escapó del nazismo, pero su abuelo fue asesinado en Auschwitz y, años más tarde, en tierras lejanas, su hija Franca fue víctima del genocidio perpetrado por la última dictadura argentina. Desde entonces, Vera trabajó por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Estaba convencida de que cuando la humanidad no recuerda, puede repetir las tragedias más terribles. Por eso luchaba con la palabra, con el relato, con la participación. Amaba dialogar con los jóvenes, porque sabía que en ellos residía la garantía del Nunca Más”.

El recuerdo de Abuelas de Plaza de Mayo.

La Embajada de Italia también le rindió homenaje en sus redes, donde la definió como una “incansable defensora de los derechos humanos” y expresó, “a la familia y a todos los que la conocieron”, su “profundo pesar y sincera cercanía”.

La publicación en la página de Instagram de la Embajada de Italia.

Por último, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner recordó a Vera Jarach con un mensaje en su cuenta de X.