El sueño mundialista ya empezó a tomar forma para varias selecciones que todavía buscan subirse al tren rumbo al Mundial 2026. Este jueves, la FIFA llevó adelante en Zúrich dos sorteos decisivos: el repechaje europeo y el repechaje intercontinental, instancias que repartirán las últimas plazas para la próxima Copa del Mundo que se jugará en México, Estados Unidos y Canadá.

Ambos sorteos dejaron cruces fuertes, caminos exigentes y la promesa de un cierre dramático en marzo de 2026, cuando se definan los boletos definitivos. A continuación, el panorama completo.

Uno de los momentos más esperados era conocer el destino de Italia, una potencia que viene golpeada por las dos ausencias consecutivas en Rusia 2018 y Qatar 2022, y que esta vez tampoco logró clasificarse de manera directa. El sorteo le dio cierto alivio: los Azzurri enfrentarán a Irlanda del Norte en semifinal, un rival históricamente incómodo, pero considerado accesible dentro de las posibilidades.

El partido se jugará el 26 de marzo en territorio italiano, lo que también representa una ventaja importante. La historia, sin embargo, enseña prudencia: Irlanda del Norte dejó a la Azzurra afuera del Mundial 1958 y en 2021 le quitó el primer puesto del grupo con un empate que derivó en el fatídico choque ante Macedonia del Norte.

Si Italia avanza, su rival saldrá del partido entre Gales y Bosnia y Herzegovina, con una final programada para el 31 de marzo y en condición de visitante para los dirigidos por Gennaro Gattuso.

En el resto de las llaves europeas, el repechaje se divide en cuatro caminos:

  • Camino B: Ucrania vs Suecia y Polonia vs Albania
  • Camino C: Turquía vs Rumania y Eslovaquia vs Kosovo
  • Camino D: Dinamarca vs Macedonia del Norte y República Checa vs Irlanda

Solo cuatro selecciones europeas se quedarán con los boletos mundialistas que otorga este repechaje.

Tras el sorteo, Gattuso fue claro: “Nos jugamos todo contra Irlanda del Norte. Es una final. No podemos pensar en Gales o Bosnia antes de tiempo”. El técnico pidió concentración, intensidad y trabajo mental para superar una fase que Italia ya conoce demasiado bien.

Gianluigi Buffon, jefe de delegación, agregó: “Tenemos las condiciones para llegar al Mundial, pero debemos recuperar regularidad. Estos golpes enseñan humildad”.

El repechaje intercontinental también definió sus cruces, con seis selecciones compitiendo por dos cupos. Bolivia representará a Conmebol y conoció su destino: enfrentará a Surinam en la semifinal de su cuadro. Si avanza, jugará la final ante Irak, que entró directamente por ranking FIFA.

El otro cuadro lo protagonizan Nueva Caledonia (OFC) y Jamaica (Concacaf). El ganador irá a la final contra la República Democrática del Congo, también clasificada directamente al duelo definitorio.

A diferencia de ciclos anteriores, esta etapa se disputará enteramente en México, entre el 23 y el 31 de marzo de 2026, con Monterrey y Guadalajara como sedes. Será un repechaje corto, intenso y a partido único, sin margen para el error.

Para Bolivia, será la última oportunidad de volver a una Copa del Mundo después de 1994. Para Surinam, un sueño histórico. Irak y RDC, que entran más descansados, buscarán hacer valer su ranking y su experiencia.

Con 48 selecciones y un formato renovado, el Mundial 2026 representa nuevas oportunidades, pero también retos más exigentes para quienes llegan por la vía del repechaje. La presión será máxima: no hay partidos de ida y vuelta, no hay margen para tropezar.

Italia intentará evitar una tercera ausencia consecutiva. Bolivia y varios de los equipos del repechaje intercontinental irán por una clasificación histórica. Marzo de 2026 se perfila como una de las ventanas más dramáticas de la historia rumbo a la Copa del Mundo.