BUENOS AIRES - El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) activó este miércoles una alerta amarilla para distintos puntos de la provincia de Buenos Aires por fuertes ráfagas de viento, en el marco de un cambio brusco de condiciones climáticas tras la intensa ola de calor que marcó el cierre de 2025. El fenómeno no es aislado: gran parte del país permanece bajo distintas advertencias meteorológicas por tormentas, lluvias intensas y temperaturas extremas.
En territorio bonaerense, el SMN prevé vientos del sudeste de entre 35 y 55 km/h, con ráfagas que podrían alcanzar los 75 km/h, especialmente durante la tarde y la noche. Las intensidades más elevadas se esperan sobre el estuario del Río de la Plata, donde también se advierte sobre una posible crecida del nivel del agua.
La alerta por vientos incluye a localidades de la Costa Atlántica como Mar del Plata, Miramar, Villa Gesell, Pinamar, Mar del Tuyú, San Bernardo, Mar de Ajó y Santa Teresita, además de distritos del centro y este bonaerense, entre ellos Balcarce, Ayacucho, Dolores, Chascomús, Castelli, Lezama, Magdalena y Punta Indio.
Para la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, la jornada se presenta inestable, con tormentas aisladas durante la mañana y la tarde, descenso de temperatura y una noche ventosa, mientras que hacia el jueves se espera una mejora gradual, aunque con cielo mayormente nublado.
El escenario se replica en otras regiones del país. En el norte y noroeste argentino, rige alerta amarilla por lluvias y tormentas en provincias como Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, La Pampa y Neuquén, con lluvias intensas en cortos períodos, fuerte actividad eléctrica y probabilidad de granizo.
En Cuyo, especialmente en Mendoza, se esperan tormentas con acumulados significativos de lluvia, ráfagas intensas y episodios localizados de granizo, con riesgo de anegamientos temporarios.
En tanto, en sectores de la Patagonia, sobre todo en Neuquén, Río Negro y Chubut, se mantiene una alerta naranja por temperaturas extremas, una situación sensible en áreas afectadas por incendios forestales, donde las precipitaciones previstas serían aisladas y no garantizan un alivio inmediato.
Frente a este panorama, las autoridades recomiendan reducir desplazamientos innecesarios, prestar atención a objetos sueltos en balcones, terrazas y patios, y evitar circular o detenerse en zonas arboladas o costeras durante los momentos de mayor intensidad del viento. También se aconseja manejar con extrema precaución, sobre todo en rutas abiertas y accesos a ciudades, y seguir las actualizaciones oficiales ante posibles cambios en la evolución del fenómeno.