BUENOS AIRES - El director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) presentó su renuncia y se convirtió en el tercer funcionario que deja ese cargo durante el gobierno de Javier Milei. Con su salida, ya son cuatro los titulares que pasaron por el organismo en poco más de dos años de gestión.

Según confirmaron fuentes oficiales citadas por la prensa local, Fernando Bearzi será reemplazado por Guillermo Arancibia, un funcionario con recorrido dentro del propio organismo. Desde el Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, enmarcaron el cambio como parte de una “nueva fase” y señalaron que la salida se dio “de común acuerdo”.

En esa línea, el Gobierno anticipó que la nueva gestión estará orientada a profundizar la digitalización de los procesos. El objetivo, según el comunicado oficial, es “optimizar la gestión, agilizar los trámites y modernizar el organismo”, en un contexto de reestructuración más amplia del Estado.

Arancibia llega al cargo con experiencia previa en ANSES: se desempeñó como subdirector ejecutivo del área de Prestaciones, uno de los sectores clave del organismo. Además, de acuerdo con lo publicado por medios argentinos, en el último tiempo estuvo vinculado a tareas de asesoramiento y formación dentro de la órbita del Ministerio de Capital Humano.

La salida suma un nuevo capítulo a la inestabilidad en la conducción de ANSES desde la llegada de Milei al poder. Antes habían dejado el cargo Osvaldo Giordano —el primero en asumir en diciembre de 2023— y Mariano de los Heros, quien fue desplazado en febrero de 2025 en medio de tensiones internas tras anticipar una posible reforma previsional que no estaba en la agenda inmediata del Gobierno.

Bearzi, que había asumido justamente tras esa salida, tenía un perfil técnico ligado al mundo financiero y vínculos con el ministro de Economía, Luis Caputo. Su gestión se extendió por poco más de un año.

El organismo, encargado de administrar jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y distintos programas sociales, atraviesa además un proceso de reorganización interna. Entre las medidas en marcha se encuentra un plan de reducción de personal a través de retiros voluntarios, en línea con la política de ajuste del gasto público impulsada por la Casa Rosada.