BUENOS AIRES - La Argentina formalizó este martes su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse un año de la notificación presentada ante Naciones Unidas. El anuncio fue realizado por el canciller Pablo Quirno, quien ratificó así una decisión adoptada por el gobierno de Javier Milei en marzo de 2025. 

“Hoy se hace efectivo el retiro”, expresó el funcionario a través de la red social X, donde explicó que el proceso se completó de acuerdo con los plazos establecidos por la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Según esa normativa, la desvinculación se concreta doce meses después de la comunicación formal. 

Desde la Cancillería señalaron que, pese a la salida del organismo, el país continuará participando en instancias de cooperación sanitaria internacional. “Se promoverán acuerdos bilaterales y regionales, resguardando la capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias”, sostuvo Quirno. 

La medida había sido anticipada por la Casa Rosada en febrero de 2025, en un contexto de fuertes críticas a la OMS por su rol durante la pandemia de Covid-19. En aquel momento, el Gobierno cuestionó especialmente las recomendaciones vinculadas a las cuarentenas y acusó al organismo de responder a intereses políticos. 

El paso dado por la Argentina se inscribe además en una alineación con la política exterior de Estados Unidos. En enero de este año, la administración de Donald Trump también concretó su retiro de la OMS, en una decisión que tuvo impacto global y reavivó el debate sobre el rol de los organismos multilaterales. 

Sin embargo, la salida argentina generó cuestionamientos en distintos sectores del ámbito sanitario y político. De acuerdo a especialistas, la desvinculación implicaría quedar al margen de instancias clave de coordinación internacional, como la preparación ante pandemias, el acceso a información epidemiológica y la participación en marcos regulatorios globales. 

En ese sentido, el exministro de Salud Adolfo Rubinstein había señalado que abandonar la OMS supone resignar espacios de incidencia en la agenda sanitaria mundial, además de limitar el acceso a cooperación técnica y programas internacionales. 

A pesar de ello, el Gobierno remarca que la Argentina mantendrá su participación en la Organización Panamericana de la Salud (OPS), organismo regional vinculado al sistema interamericano. A través de esa vía, aseguran, se sostendrán programas de asistencia, compra de insumos y coordinación sanitaria en América.