BRASILIA - Comienza hoy en Brasil el juicio contra los presuntos instigadores del asesinato de Marielle Franco, la concejala de Río de Janeiro y reconocida activista por los derechos humanos, asesinada en una emboscada en marzo de 2018.
El caso sacudió en su momento a todo el país y, a años de aquel crimen, sigue siendo una herida abierta en la sociedad brasileña. También porque el asesinato ocurrió mientras se preparaba la campaña electoral que terminaría con la victoria del candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro.
La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal, en Brasilia, será la encargada de analizar las acusaciones contra el ex diputado Chiquinho Brazão, su hermano Domingos Brazão —consejero del Tribunal de Cuentas de Río de Janeiro— y el ex jefe de la Policía Civil de Río, Rivaldo Barbosa. Según la fiscalía, estarían entre los presuntos autores intelectuales del homicidio.
Ante los jueces también comparecerán los policías militares Robson Calixto Fonseca y Ronaldo Paulo de Alves Pereira. Este último está acusado de haber seguido de cerca la rutina de Marielle Franco en los días previos al crimen, aportando información clave para la organización de la emboscada.
Un primer capítulo judicial ya se había cerrado en octubre de 2024, cuando un jurado popular en Río de Janeiro condenó a los ex agentes Ronnie Lessa y Élcio Queiroz, señalados como los autores materiales del asesinato. Lessa recibió una pena de 78 años de prisión, mientras que Queiroz fue condenado a 59 años.
Con el inicio del proceso contra quienes habrían ordenado el ataque, la Justicia brasileña entra ahora en una etapa decisiva para esclarecer las responsabilidades políticas e institucionales detrás de uno de los crímenes más graves de la historia reciente del país.