BUENOS AIRES - Dos pares de hermanos. Y una “noche de $Libra”, la del 14 de febrero de 2025.
No es la trama de una comedia romántica, sino “una estafa, un episodio de corrupción multimillonaria, una clara malversación del cargo presidencial, de una enorme gravedad desde el punto de vista institucional”. Así la definió Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), ex presidente de la Comisión investigadora sobre el caso $Libra en la Cámara de Diputados.
$Libra es la criptomoneda que quedó en el centro de una fraude internacional de cientos de millones de dólares: más de 280, según estimaciones de Estados Unidos.
Los hermanos son, por un lado, Javier y Karina Milei. Del otro, Mauricio y María Pía Novelli.
Revelaciones periodísticas y el peritaje judicial sobre el celular de Novelli -el lobbista que promovió la criptomoneda en el entorno presidencial- estrechan cada vez más el cerco sobre las presuntas responsabilidades del Presidente y de altos funcionarios del Gobierno.
La operatoria fraudulenta se consumó en la noche del 14 de febrero del año pasado. Fue cuando $Libra salió al mercado cripto -con el aval de un tuit de recomendación de Milei en X (“difusión”, insiste él)- para desaparecer pocas horas después, junto con los fondos de quienes habían comprado.
Son más de 114.000 las billeteras digitales que perdieron plata. No todas pertenecen a personas físicas, pero 1.329 ciudadanos argentinos figuran como damnificados. Y entre ellos estaría, según maliciosos comentarios de pasillo, uno de los hijos de Diego Santilli, dirigente del PRO, integrante de la coalición oficialista que acompaña a La Libertad Avanza.
La puesta al día la hizo una conferencia de prensa realizada el 16 de marzo en la Cámara de Diputados, convocada por los miembros de la Comisión investigadora parlamentaria, creada en abril de 2025 para indagar sobre la participación del jefe de Estado y de sus ministros, funcionarios y colaboradores en la estafa global.
Javier Milei -que ayer estuvo en la Bolsa de Comercio de Córdoba hablando del “futuro glorioso” de la economía argentina- siempre negó cualquier responsabilidad y sostuvo que nunca respaldó la cripto ni llamó a invertir, sino que se limitó a difundir su existencia.
Los diputados opositores que impulsaron la investigación aseguran, en cambio, que Milei fue “un partícipe necesario de la estafa” y anuncian nuevas medidas.
Entre ellas, el pedido de apartamiento -de la causa penal que mientras tanto siguió su curso- del fiscal Eduardo Taiano, “por el entorpecimiento de la investigación y el posible encubrimiento de los hechos denunciados”.
Además enviarán copia certificada del informe final de la Comisión (unas 200 páginas) a los sistemas judiciales de otros países -otro proceso está en marcha en Estados Unidos-, “para delimitar la responsabilidad del Estado argentino respecto de la acción individual de Javier y Karina Milei”.
Por último, pedirán una prórroga de la actividad investigativa, dadas las dificultades para trabajar por el obstruccionismo del fiscal Taiano y por las amenazas del Gobierno a periodistas que siguieron el caso. La referencia es para Natalia Volosin, una de las principales especialistas en corrupción de la Argentina y autora de varias investigaciones sobre $Libra, convocada a declarar (pedido que después fue anulado) para obligarla a revelar sus fuentes, cuyo secreto está protegido por la Constitución argentina.
En el centro del trabajo de la Comisión están los intercambios telefónicos entre Javier y Karina Milei y Mauricio Novelli y su hermana María Pía, pero también Luis Caputo y Demian Reidel, asesores del Presidente.
Los Novelli serían las figuras clave del vínculo con Hayden Davis, el creador de la criptomoneda.
El peritaje, en particular, reconstruyó un intercambio frenético de comunicaciones entre el propio Novelli, Javier y Karina Milei y otros altos funcionarios del Gobierno pocos minutos antes y después del lanzamiento de $Libra, respaldado (o “difundido”) por el Presidente. Y que pocas horas más tarde se convirtió en una estafa internacional millonaria.
Un peritaje informático de la Fiscalía reveló que Milei había hablado por teléfono al menos cinco veces con Novelli en la “noche de $Libra”, más precisamente “en los minutos previos al lanzamiento de la criptomoneda”, dice la diputada Sabrina Selva (Unión por la Patria), mientras muestra una carpeta voluminosa con los registros telefónicos y otra documentación.
La noche del 14 de febrero, mientras las parejas festejaban San Valentín, todo ocurrió en cuestión de segundos. A las 18.51 se crea el pool de liquidez. A las 19.01 y cero segundos empiezan las primeras compras, incluso antes de la apertura oficial de las transacciones. Hubo 87 operaciones por 13 millones y medio de dólares. “Señal de que alguien había tenido acceso a información reservada”, observa Selva.
A las 19.01 y 22 segundos Milei publica el famoso tuit en X y promociona $Libra como un proyecto de inversión para pequeñas y medianas empresas. “No nos olvidemos tampoco de este detalle”, dice la diputada. Porque en una etapa de la economía argentina en la que 23 mil empresas cerraron, la estafa adquiere un tono todavía más cínico.

Sabrina Selva muestra los registros telefónicos de Novelli. (Foto: F. Capelli)
“Milei miente -concluye Selva-. No formó parte solamente de la promoción de $Libra, sino también de la etapa previa, de la gestión y de toda la operatoria”.
En el celular de Novelli, como descubrió otro reconocido periodista de investigación, Hugo Alconada Mon, también apareció el borrador de un presunto acuerdo entre el Presidente y Hayden Davis por un hipotético pago de 5 millones de dólares. Y no solo eso. También se encontraron comprobantes de transferencias con conceptos aparentemente inequívocos, como “pago Kari Milei”, definidos como una mezcla de “lumpenismo e impunidad”.
¿Cuáles serán las consecuencias políticas?
Néstor Pitrola, diputado del Partido Obrero, habla de juicio político y posterior destitución del Presidente. Un camino nada fácil, por no decir utópico, ya que para eso harían falta dos tercios del Parlamento, números a los que hoy la oposición no llega.
“Ya fue difícil conseguir en su momento los votos para crear esta Comisión -admite la diputada Mónica Frade (Coalición Cívica), integrante del cuerpo-. Ni siquiera era seguro que el presidente de la Cámara, Martín Menem (de La Libertad Avanza, ndr), nos diera esta sala para la conferencia de prensa de hoy. Pero quiero hacerles un llamado a los 93 diputados que en 2025 votaron en contra de la creación de esta Comisión y a los que se abstuvieron. Nos decían que no teníamos pruebas; ahora las tenemos. Déjennos seguir investigando”.
Pero también hay quienes no aflojan con el impeachment. “Mi posición es que debemos ampliar el proyecto de pedido de juicio político que presentamos en su momento desde Unión por la Patria en febrero de 2025”, declaró Juan Marino (Unión por la Patria), aunque reconoció que, después de la renovación legislativa de octubre pasado, el Gobierno tiene fuerza para bloquearlo, aun cuando “no vamos a desistir en el intento”.