BOGOTÁ - Un avión de pequeño porte que realizaba un vuelo interno entre las ciudades de Cúcuta y Ocaña, en el noreste de Colombia, cayó este miércoles en una zona rural de la región del Catatumbo y provocó la muerte de las 15 personas que viajaban a bordo. El accidente ocurrió en un área montañosa y de difícil acceso, sin que se registraran sobrevivientes.
Según informó la Presidencia de la República de Colombia, el contacto con la aeronave —un Beechcraft 1900 de matrícula HK-4709, operado por la empresa Searca en una ruta de la aerolínea estatal Satena— se perdió a las 11.54 (hora local). De inmediato se activaron los protocolos de búsqueda y se iniciaron los rastrillajes aéreos en la zona donde se había detectado la última señal, aunque los primeros sobrevuelos no permitieron ubicar el avión debido a las condiciones climáticas adversas.
La confirmación del siniestro llegó cerca de las 16.10, cuando habitantes de la vereda Curasica, en el municipio de La Playa de Belén, reportaron la presencia de restos de la aeronave. En las tareas participaron la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército y la Policía, en coordinación con el Ministerio de Transporte, la autoridad aeronáutica civil (Aerocivil), Satena y Searca.
En el avión viajaban 13 pasajeros y dos tripulantes. Entre las víctimas se encontraba Diógenes Quintero, diputado de la Cámara de Representantes por las denominadas “curules de paz”, un mecanismo creado para garantizar la representación política de regiones afectadas por el conflicto armado. También murieron un exconcejal de la ciudad de Ocaña y un candidato a ocupar una banca en la misma cámara legislativa.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, solicitó al Ministerio de Transporte, a la Aerocivil y a otros organismos competentes que se lleve adelante una investigación técnica exhaustiva para establecer las causas del accidente. A través de un comunicado oficial, el Gobierno expresó sus condolencias y solidaridad con los familiares de las víctimas y extendió el mensaje a la Cámara de Representantes.
La región del Catatumbo, ubicada en el departamento de Norte de Santander y fronteriza con Venezuela, presenta una geografía compleja y condiciones meteorológicas variables, además de problemas de seguridad vinculados a la presencia de grupos armados, factores que suelen dificultar tanto la conectividad aérea como las tareas de rescate e investigación.