MONTEVIDEO - Termina la décima edición de la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo, una iniciativa que llevó los sabores, la tradición y la innovación de la gastronomía italiana a Uruguay.
El evento tuvo un significado especial este año, porque coincide con un paso importante hacia el reconocimiento definitivo de la cocina italiana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Italia presentó en 2023 su candidatura, con un dossier titulado “La cocina italiana entre sostenibilidad y diversidad biocultural”.
La propuesta destaca la cocina no sólo como arte culinario, sino como un patrimonio hecho de tradiciones, gestos cotidianos y rituales sociales que fortalecen los vínculos familiares y comunitarios, involucrando a millones de italianos dentro y fuera del país.
Para remarcar la importancia cultural de la candidatura, justamente durante la Semana celebrativa se presentó el tema Vai Italia, el himno oficial escrito por Mogol, musicalizado por Oscar Prudente e interpretado por Al Bano junto a los coros infantiles de Caivano y del Antoniano.
El programa en Uruguay, impulsado por la Embajada de Italia en Montevideo, puso el foco en la alta gastronomía, con especial atención a la pastelería. La gran protagonista de los eventos fue la reconocida pastelera italiana Loretta Fanella, chef distinguida con una estrella Michelin y múltiples premios.
La pastelera aportó una contribución excepcional, sin limitarse a replicar recetas nacionales. Además de la exclusiva merienda en la Embajada y la cena de gala en el Radisson Victoria Plaza Hotel, la chef ofreció una masterclass dedicada al pandoro y al panettone, enfrentando el desafío de traer el fermento madre directamente desde Italia.
Pero Fanella también supo innovar, proponiendo una reinterpretación de la clásica Tropezienne que “uruguayizó” con la incorporación del producto símbolo de la pastelería local: el dulce de leche.
El embajador de Italia, Fabrizio Petri, celebró este intercambio cultural: “Loretta (Fanella) nos ofrece un recorrido por los sabores de la dulzura italiana, pero también un encuentro entre dos culturas que comparten sensibilidad, hospitalidad y gusto por la artesanía. Esta iniciativa celebra la pastelería italiana como una extensión de identidad, salud, arte y creatividad, bajo el lema La cocina italiana entre salud, cultura e innovación”.
El Embajador también quiso rendir un homenaje explícito a la hospitalidad del país, explicando que “en esta mesa de la amistad quisimos hacer un pequeño homenaje al Uruguay, un país que nos recibe con tanto cariño. Junto a los postres italianos, tendremos el placer de degustar el emblemático dulce Chajá de Paysandú”.
Petri recordó que el postre, nacido en 1927 de las manos de don Orlando Castellano, “se convirtió en un emblema nacional del Uruguay. Su historia representa el espíritu de la región uruguaya: creatividad, afecto y orgullo por sus tradiciones”.