COMODORO RIVADAVIA - Un desplazamiento de suelo registrado en la zona norte de Comodoro Rivadavia obligó a activar un amplio operativo de evacuación y asistencia tras el colapso de una ladera que afectó a distintos barrios de la ciudad. La magnitud del fenómeno llevó a las autoridades a disponer el cierre preventivo de un extenso perímetro ante el riesgo de nuevos movimientos.

Los sectores más comprometidos fueron Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos, a los que luego se sumaron otras áreas cercanas. Según los relevamientos oficiales realizados en distintas etapas, las evacuaciones alcanzaron a entre 90 familias y más de 190 personas, aunque en el punto más crítico del operativo el número total de desplazados llegó a rondar los 300.

El movimiento de tierras provocó daños estructurales en numerosas viviendas, con grietas, hundimientos y colapsos parciales. También se registraron roturas en calles y veredas, además de afectaciones en redes subterráneas de servicios esenciales como gas y agua. Durante las primeras horas del episodio se produjo, además, un corte repentino del suministro eléctrico en la zona.

Ante este escenario, el municipio puso en marcha un plan de contingencia que incluyó la evacuación ordenada de las personas en riesgo, la habilitación de centros de alojamiento temporario y la provisión de asistencia básica, sanitaria y de seguridad. Parte de los evacuados fue alojada en clubes, albergues municipales y dispositivos especiales montados en barrios cercanos.

La zona afectada.

La declaración aprobada por el Concejo Deliberante autoriza al Ejecutivo local a realizar readecuaciones presupuestarias, transferencias de partidas y a utilizar fondos disponibles para afrontar los gastos derivados de la crisis. También habilita la gestión de apoyo financiero ante organismos provinciales, nacionales e internacionales.

Equipos técnicos continúan evaluando la evolución del terreno, ya que el proceso no se encuentra completamente estabilizado. Especialistas advirtieron que podrían registrarse nuevos desprendimientos y que la habitabilidad futura de la zona afectada presenta serias limitaciones.

En ese contexto, volvió a tomar relevancia un informe elaborado en 2002 por el Servicio Geológico Minero Argentino, que había señalado la peligrosidad de urbanizar el área por la presencia de materiales sueltos y espacios subterráneos naturales. Aquel estudio advertía que la presión de la urbanización podía derivar, con el tiempo, en hundimientos y daños en viviendas e infraestructura.

Mientras avanzan las tareas de asistencia y monitoreo, las autoridades insisten en la necesidad de respetar las zonas restringidas y las recomendaciones preventivas, en un escenario que combina riesgo geológico activo y condiciones climáticas cambiantes.