BUENOS AIRES - La tensión en el sector aeronáutico suma un nuevo capítulo.

La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa), que agrupa a los controladores aéreos, anunció un plan de lucha luego de que venciera la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo sin que prosperara un acuerdo salarial con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), la sociedad del Estado encargada del control del tránsito aéreo.

Desde el gremio calificaron la decisión como una “legítima acción sindical” y sostienen que la negociación paritaria quedó estancada, además de denunciar incumplimientos del Convenio Colectivo de Trabajo. En agosto pasado las partes habían firmado una suba del 15% en cuatro tramos, lo que permitió desactivar temporalmente las protestas, pero hacia fin de año retomaron las asambleas y las advertencias de nuevas interrupciones.

El cronograma difundido prevé afectaciones parciales y rotativas. El jueves 26 se limitarán autorizaciones de salida para toda la aviación entre las 15 y las 18; el viernes 27, también para todas las operaciones, de 19 a 22. El sábado 28 la restricción alcanzará únicamente a vuelos privados y no comerciales, de 13 a 16. El domingo 1 de marzo impactará sobre servicios regulares de cabotaje, de 9 a 12. Finalmente, el lunes 2 volverá a comprender a toda la actividad aerocomercial entre las 5 y las 8.

Durante esas franjas no se otorgarán permisos de despegue ni se tramitarán planes de vuelo, y se suspenderán tareas administrativas no críticas. Quedarán exceptuadas las aeronaves sanitarias, humanitarias, de Estado, de emergencia y las misiones de búsqueda y rescate. Las operaciones que ya estén en curso no serán interrumpidas.

El servicio de navegación aérea está catalogado como esencial por ley. Eso implica que el sindicato debe notificar las medidas con al menos cinco días de anticipación y no puede afectar más del 45% de la operatoria. En ese marco normativo se encuadra el esquema escalonado que comunicó Atepsa.

Del lado empresario, EANA recordó que, al tratarse de una compañía pública, la discusión salarial está sujeta a los lineamientos que fija el Estado nacional a través de la Oficina Nacional de Empleo Público. La puja, en ese sentido, trasciende el ámbito estrictamente técnico y se inscribe en la política general de ingresos que impulsa el Gobierno.

El anuncio llega después del paro general convocado por la CGT, al que adhirieron varios gremios aeronáuticos, y que obligó a cancelar y reprogramar cientos de servicios. Con este nuevo frente abierto, el clima en los aeropuertos vuelve a tensarse en plena temporada alta y con miles de pasajeros pendientes de posibles cambios en sus itinerarios.