BUENOS AIRES – El Ciaae sumó 74 nuevos egresados de la edición 2025-2026 de la diplomatura en “Estudios y gestión de las instituciones de la colectividad italiana”, que fueron protagonistas de la ceremonia de entrega de diplomas realizada en su sede (Centro Italo-Argentino de Altos Estudios).

La iniciativa, impulsada por el Ciaae –nacido de la colaboración entre la Universidad de Buenos Aires y la Embajada de Italia en Argentina– se afianza como una de las principales herramientas para formar nuevas generaciones comprometidas con la vida asociativa italiana en el país.

El programa tiene como objetivo fomentar y profesionalizar el recambio generacional dentro de las instituciones de la colectividad italiana en Argentina, especialmente asociaciones y clubes, con participación de jóvenes de todo el territorio nacional.

“El 2025 fue un año de consolidación de esta iniciativa, que nació en 2018, cuando todavía no existían ni el Covid ni la inteligencia artificial. En estos años generó más de 70 proyectos –subrayó el coordinador Fernando Collizzolli–. Ya son más de 300 los estudiantes egresados y hoy se suman otros 74”.

De la primera edición surgió la idea que dio origen a la MaraTana, la maratón de los italianos, mientras que otro de los proyectos destacados es “Italia Miia”, un mapa interactivo de las instituciones italianas en Argentina realizado íntegramente por los estudiantes.

“Este año al mapa le sumamos también un análisis territorial –explicó la docente Leticia Marrone–. Para cada jurisdicción consular se eligió una institución, donde se realizaron entrevistas, un diagnóstico colaborativo y una propuesta de proyecto para implementar”. De estos diez proyectos, nueve serán seleccionados y llevados adelante con el apoyo de la Embajada y los Consulados.

La propuesta se distingue por su enfoque federal y por la modalidad híbrida, que combina encuentros presenciales y virtuales, lo que permite que participen estudiantes de distintas ciudades y provincias, incluso lejos de la capital.

En representación de los estudiantes hablaron Oriana, desde Mar del Plata, y Facundo, desde Morón, quienes compartieron su experiencia.

“La diversidad de los participantes fue lo más valioso –contó Oriana–. Los jóvenes tenemos mucho para aportar a las asociaciones: energía, ideas nuevas, creatividad y una mirada fresca, pero también la responsabilidad de valorar lo que ya se construyó, aprendiendo de quienes sostienen estos espacios desde hace años y reconociendo su trabajo”.

Facundo, que se acercó a la diplomatura por su interés en las relaciones internacionales y por sus raíces familiares italianas, agregó: “Todos tenemos una historia familiar, y eso es lo que nos une, es el punto de partida. La diplomatura es el espacio donde nace un nuevo vínculo, descubriendo instituciones y realidades del país que no conocíamos”.

Y dejó un mensaje para las instituciones: “Tenemos ideas y propuestas, y lo que pedimos es encontrar un punto de encuentro para seguir construyendo estos espacios”.

María Eugenia Serrano, coordinadora, destacó la importancia del nuevo programa de extensión: “No solo consolida la experiencia del curso, sino que la transforma en algo concreto. Es clave fortalecer este vínculo con Italia, que sigue vigente y que gracias a estos espacios se renueva”.

También el cónsul Carmelo Barbera remarcó el valor del trabajo realizado: “Analicé todos los proyectos presentados por los estudiantes y aparecen tres aspectos centrales: la voluntad de involucrarse en el asociacionismo italiano, el compromiso con el curso y la calidad de las ideas, con una conexión profunda y actual con las raíces italianas”.

Luego, el cónsul se dirigió a las asociaciones: “Les pido que les den espacio a estos jóvenes. Y a ustedes estudiantes les digo: encuentren su lugar y demuestren en la práctica lo que pueden hacer”.

Claudio Zin, ex senador del Maie y director ejecutivo del Ciaae, agradeció el apoyo de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la Universidad de Buenos Aires y del rectorado, y subrayó el valor de las instancias prácticas: “Gracias a las pasantías en instituciones, este recorrido no queda solo en un lindo recuerdo. No pierdan las tradiciones, pero súmenle valor”.

El cierre estuvo a cargo del embajador Fabrizio Nicoletti: “Esperamos que esto no sea un punto de llegada, sino el comienzo de una participación aún más fuerte de los jóvenes en las instituciones italianas locales”.

La ceremonia cerró con la entrega de diplomas y la tradicional foto grupal.