LIMA – A una semana de las elecciones presidenciales en Perú, el último sondeo de la consultora internacional Ipsos, publicado antes de la votación del 12 de abril, confirma un escenario electoral fragmentado y abierto.
Desde el lunes 6 de abril entraron en vigencia las restricciones electorales establecidas por el Jurado Nacional de Elecciones (Jne), que prohíben difundir nuevas encuestas hasta el día de la votación, con multas que pueden llegar a 550.000 soles (alrededor de 140.000 dólares) en caso de incumplimiento.
Según el relevamiento de Ipsos-Perú21, la candidata conservadora Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, se afirma en el primer lugar con el 15% de intención de voto, consolidando una tendencia ascendente que ya se veía desde comienzos de año. Fujimori apunta así a alcanzar su cuarto balotaje consecutivo, tras las derrotas de 2011, 2016 y 2021.
La principal novedad del sondeo es el crecimiento del humorista Carlos Álvarez, candidato del partido País para Todos, con un perfil antipolítica y un discurso centrado en la reducción del Estado, que se ubica segundo con el 8%. Álvarez supera por poco a un grupo de postulantes muy parejos, lo que confirma la fuerte volatilidad del electorado peruano.
En tercer lugar aparece Rafael López Aliaga, referente de la ultraderecha y ex intendente de Lima, con el 7%, en baja respecto de mediciones anteriores. Tanto Álvarez como López Aliaga concentran gran parte de su apoyo en la capital y comparten una propuesta orientada a achicar el Estado.
De manera sorpresiva, el sondeo también muestra el crecimiento del empresario y ex intendente de Lima Ricardo Belmont, que suma tres puntos y llega al 6%, ubicándose cuarto. Le siguen, con el 5%, el candidato de izquierda Roberto Sánchez y el de centroizquierda Alfonso López Chau, mientras que el centrista Jorge Nieto cae al 4%.
Aunque muchos movimientos están dentro del margen de error estadístico, el escenario sigue siendo muy dinámico. Una parte importante del electorado define su voto en los últimos días de campaña: el 16% de los encuestados aún no eligió candidato, mientras que el 11% afirmó que votará en blanco o anulará su voto.
La dispersión del voto se da en un contexto de fuerte inestabilidad política que Perú atraviesa desde hace más de un año, marcado por crisis y cambios en la conducción del Estado.
Desde la caída de Pedro Castillo hasta la presidencia de Dina Boluarte, debilitada por protestas y conflictos sociales, pasando por la destitución del presidente interino José Jerí el 17 de febrero de 2026 —salpicado por el escándalo “Chifagate”, denuncias de tráfico de influencias y supuestas contrataciones irregulares—, el país vivió una seguidilla de liderazgos frágiles y cuestionados. En este marco, las elecciones del 12 de abril también aparecen como un intento de salir de una crisis política ya estructural y recomponer la confianza en las instituciones.
Con la entrada en vigencia de las restricciones electorales, el Jne dispuso una serie de medidas para garantizar el normal desarrollo de los comicios. Además de la prohibición de publicar encuestas, desde el viernes 10 de abril quedan prohibidos los actos políticos en espacios públicos, con sanciones que pueden incluir penas de hasta dos años de prisión.
Desde las 00:00 del sábado 11 de abril rige además la prohibición total de propaganda electoral, mientras que ese mismo día desde las 8:00 entra en vigencia la llamada “Ley Seca” (nombre tomado de la legislación prohibicionista de Estados Unidos), que impide la venta de bebidas alcohólicas hasta las 8:00 del lunes 13 de abril. Su incumplimiento prevé sanciones económicas y penas de cárcel.
El día de la elección, el domingo 12 de abril, entre las 7:00 y las 17:00 no se permitirán concentraciones de votantes en un radio de 100 metros de los centros de votación, ni la realización de espectáculos públicos o eventos de cualquier tipo.
Un aspecto relevante de estos comicios es también el voto de los peruanos en el exterior, que representa el 4,4% del padrón, es decir, 1.210.813 ciudadanos. Desde 2020, quienes residen fuera del país conforman un distrito electoral propio: además de elegir presidente y vicepresidentes, votan 30 senadores del distrito nacional, 1 senador y 2 diputados del distrito exterior y a los representantes de Perú en el Parlamento Andino.
Las autoridades electorales anunciaron controles en todo el país para hacer cumplir las normas y asegurar que la votación se desarrolle con normalidad. En un contexto ya atravesado por la incertidumbre y la fragmentación política, el respeto de estas medidas será clave para garantizar la transparencia y la legitimidad del proceso electoral.