BUENOS AIRES – Las palabras del himno venezolano, “Gloria al bravo pueblo”, resuenan en Plaza de Mayo, donde se encuentran reunidos los venezolanos en el exilio, simpatizantes de Edmundo González Urrutia y María Corina Machado.
Ese mismo lugar -un símbolo donde, todos los jueves a las 15, se repite la ronda de las Madres, como cada semana desde 1977. En aquel entonces, para denunciar a los desaparecidos de la dictadura argentina. Hoy, para mantener viva la memoria y exigir que se haga justicia hasta el final.
A las 17, sin embargo, los protagonistas de la plaza son los venezolanos. Son cientos, convocados por el Comando con Venezuela, liderado por Adriana Flores, portavoz en Argentina de Edmundo González Urrutia y María Corina Machado.
Flores, con la voz cargada de emoción, declara: “A pesar de las amenazas y la represión, en una campaña histórica hemos consolidado a Edmundo González como presidente de Venezuela. Hoy somos una fuerza global”.
Con determinación, Flores subrayó que las condiciones para alcanzar la libertad son excepcionales, pero también alentó a sus compatriotas a cultivar el sueño de regresar al país, gracias a un cambio de gobierno.
“Quiero que hoy salgamos de aquí con la certeza de que volveremos a casa, porque así se decidió el 28 de julio”, dijo, mencionando la fecha de las elecciones disputadas. Y añadió: “Tenemos una estrategia, un liderazgo e incluso el apoyo de las fuerzas armadas venezolanas, porque ellos también tienen una familia. Tenemos todas las condiciones para conquistar la libertad”.
La Plaza de Mayo se ha transformado en un símbolo de lucha y esperanza para la diáspora venezolana, demostrando que el compromiso con la democracia y la reconstrucción del país sigue intacto.
La portavoz concluyó su intervención con una invitación decidida: “A todos los venezolanos y argentinos que quieran unirse a nuestra causa, los esperamos nuevamente mañana en Plaza de Mayo”. Hoy es el día previsto para la asunción de Nicolás Maduro, en una Caracas blindada, donde se ha cerrado el espacio aéreo y la autopista de ingreso a la ciudad.
Lo que sucederá es una verdadera incógnita.