BUENOS AIRES – ¿Cómo se produjo el contagio progresivo que convirtió lo que debía ser el viaje soñado —la travesía desde Ushuaia hasta Cabo Verde a bordo de un rompehielos— en una pesadilla para pasajeros y tripulación?

Un caso confirmado de hantavirus, otros pacientes en estado crítico y tres muertes registradas en las últimas horas (aunque sin atribución oficial al virus) configuran el cuadro sanitario en el m/v Hondius, el buque turístico de la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, que permanece detenido frente a las costas de Cabo Verde tras haber zarpado de Ushuaia el 20 de marzo.

Según la reconstrucción cronológica difundida por la empresa, el 11 de abril murió un pasajero a bordo sin que pudiera determinarse la causa. El 24 de abril el cuerpo fue desembarcado en Santa Elena, acompañado por su esposa para su repatriación.

Sin embargo, el 27 de abril la compañía fue informada de que la mujer también se había descompuesto durante el viaje de regreso y posteriormente falleció. Ambos eran de nacionalidad neerlandesa. Hasta ahora no hay confirmación de un vínculo directo entre esas muertes y la situación sanitaria actual.

Ese mismo 27 de abril, otro pasajero, británico, enfermó de gravedad y fue evacuado a Sudáfrica. Permanece internado en terapia intensiva en Johannesburgo, en estado crítico pero estable. En este paciente se identificó una variante de hantavirus.

El 2 de mayo murió un tercer pasajero, de nacionalidad alemana, también sin que se haya podido establecer aún la causa del fallecimiento.

Actualmente, dos miembros de la tripulación presentan síntomas respiratorios agudos: uno leve y otro grave, ambos con necesidad de atención médica urgente. Se trata de un ciudadano británico y uno neerlandés. No se reportaron otros casos sintomáticos en el barco.

Por el momento, el único caso confirmado de hantavirus es el del pasajero trasladado a Sudáfrica. No se comprobó la presencia del virus en los demás pacientes ni se estableció una relación directa entre la infección y las tres muertes. Las investigaciones continúan.

A bordo del Hondius viajan 149 personas de 23 nacionalidades distintas, principalmente españoles, británicos y estadounidenses entre los pasajeros, y filipinos en la tripulación. No hay italianos, australianos ni uruguayos, aunque figura un argentino en la lista.

Las tareas de desembarco, evacuación médica y controles dependen de la autorización de las autoridades locales. Cabo Verde rechazó el ingreso al puerto de Praia para “proteger a la población”, aunque ofreció asistencia sanitaria. Personal médico subió al barco para evaluar la situación, pero por ahora no se concretó el traslado de los dos pacientes que siguen a bordo.

La embarcación permanece en altamar bajo monitoreo permanente, con apoyo de especialistas, enfermeros y técnicos de laboratorio. Según la directora del Instituto Nacional de Salud Pública de Cabo Verde, Maria da Luz Lima, tres personas fueron evaluadas y se encuentran clínicamente estables.

Oceanwide Expeditions señaló que enfrenta “desafíos complejos” y que trabaja junto a autoridades locales e internacionales, incluida la OMS, organismos sanitarios de los Países Bajos y distintas embajadas. Se preparan posibles evacuaciones médicas y el traslado de pasajeros, con la alternativa de dirigirse a Las Palmas o Tenerife, en las Islas Canarias, para realizar nuevos estudios.

En el barco se implementaron estrictas medidas preventivas, como aislamiento, protocolos de higiene y controles constantes. Todos los pasajeros fueron informados y reciben asistencia, mientras la empresa mantiene contacto con ellos y sus familias.

El episodio ocurre en un contexto de alerta sanitaria más amplio: el hantavirus es una enfermedad asociada al contacto con roedores infectados, especialmente a través de orina, heces o saliva, y puede provocar cuadros respiratorios graves. Aunque el contagio entre personas es poco frecuente, no está completamente descartado.

Las autoridades continúan investigando el origen del posible foco y las vías de transmisión, evaluando si la infección ocurrió antes del embarque, durante las escalas o dentro del propio buque.