BUENOS AIRES – Son solo cien pasos los que separan la casa de los Impastato de la de Tano Badalamenti, un poderoso y despiadado jefe mafioso, en el pequeño municipio siciliano de Cinisi, en Palermo. Un vínculo que Giuseppe Impastato (en el rol de Peppino), joven, rebelde e idealista en la Sicilia de los años '70, quiere cortar, poniéndose en contra de sus padres que, por inercia y miedo, no logran darle la espalda a la Cosa Nostra.
La película I cento passi, de Marco Tullio Giordana (2000), está dedicada a esa historia y forma parte de la oferta on demand de Il Globo TV. El papel de Peppino Impastato lo interpreta Luigi Lo Cascio, mientras que en el guión colaboró Claudio Fava, hijo de Pippo, periodista asesinado por Cosa Nostra en 1984.
La película ganó en 2000 el premio a mejor guión en la Muestra de Cine de Venecia y, en 2001, el David de Donatello, donde Luigi Lo Cascio también obtuvo el reconocimiento como mejor actor protagonista.
Peppino logra atraer a su hermano Giovanni y funda una radio, Radio Aut, con la cual denuncia -no sin ironía- las fechorías de la mafia en su pequeño municipio, en particular los crímenes de Badalamenti, “don Tano”.
Por Peppino es asesinado y su cuerpo es dejado sobre las vías del tren para hacer creer que se trató de un suicidio. Para que su muerte pase desapercibida, los asesinos actúan el 9 de mayo de 1978, el mismo día en que las Brigadas Rojas matan a Aldo Moro y dejan su cadáver en el maletero de un automóvil en la vía Caetani de Roma.
Sin embargo, las ideas no mueren. Como decía la pancarta de los palermitanos en las manifestaciones posteriores al asesinato de los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino: “Sus ideas caminan sobre nuestras piernas”.
El legado de Peppino fue recogido por su hermano y su madre, Felicia Bartolotta, quien falleció en 2004. Ambos lucharon por obtener justicia y fundaron un centro de documentación en honor a Peppino que desde hace 47 años lleva adelante acciones concretas contra la mafia y el narcotráfico.