BUENOS AIRES – Los incendios forestales continúan extendiéndose en la Patagonia luego de las temperaturas récord registradas a fines de año. Las olas de calor y la sequía prolongada generaron condiciones extremadamente favorables para la propagación del fuego que, sumadas a la alta temporada turística, terminaron actuando, literalmente, como combustible.

Según datos oficiales de la Agencia Federal de Emergencias, desde comienzos de diciembre ya se quemaron más de 4.000 hectáreas de bosques, áreas protegidas y viviendas, incluidas zonas dentro de importantes parques nacionales.

Actualmente hay al menos tres focos principales activos: dos en la provincia de Chubut, en Puerto Patriada (El Hoyo) y en el Parque Nacional Los Alerces; y uno en la provincia de Santa Cruz, en la zona del Túnel Inferior del Parque Nacional Los Glaciares, cerca del cerro Huemul.

En Puerto Patriada, en el municipio de El Hoyo, sobre el lago Epuyén, el incendio se inició el lunes por la tarde y continúa avanzando a lo largo del cerro Pirque, la montaña que bordea el lago. La Fiscalía determinó que el fuego es de origen intencional y la situación se monitorea de manera constante.

Las llamas ya afectaron más de 1.800 hectáreas y al menos diez viviendas presentan daños. No se registran evacuados en El Hoyo, mientras que sí se dispusieron evacuaciones preventivas en Puerto Patriada y en un sector de Epuyén.

El plantel actual es insuficiente para enfrentar emergencias en un territorio muy extenso. (foto: @incendiosforestalesargentina)

El gobernador brindó una actualización oficial desde la localidad de El Hoyo junto al ministro del Interior, Diego Santilli, y al fiscal Carlos Díaz Mayer, destacando el amplio despliegue de recursos humanos y materiales.

Además confirmó que al menos dos incendios fueron provocados de manera deliberada y anunció una recompensa de 50 millones de pesos para quienes aporten información clave sobre el incendio que afecta la zona de Puerto Patriada.

Desde los grupos de bomberos voluntarios llegó mientras tanto un pedido a las autoridades: además de medios aéreos y equipamiento, es urgente aumentar la cantidad de personal especializado. Las dotaciones actuales, señalan los trabajadores, no alcanzan para enfrentar olas de calor e incendios extendidos en un territorio tan vasto como el argentino.

El humo del incendio activo en el cerro Pirque, en Puerto Patriada (foto: @incendiosforestalesargentina)

Ante la presencia de múltiples focos simultáneos, los bomberos se ven obligados a trabajar sin descanso en condiciones extremas, con un riesgo creciente para su seguridad. Según los rescatistas, el plantel actual es insuficiente no solo para responder a las emergencias, sino también para garantizar un monitoreo permanente que permita intervenir cuando los focos aún son contenidos.

En el Parque Nacional Los Alerces, el fuego afecta el área del lago Menéndez, en el departamento de Futaleufú. Aunque comenzó el 9 de diciembre, en la actualidad avanzó hacia el sur a lo largo de la margen occidental del lago.

En el lugar trabajan más de 50 personas, con el apoyo de tres medios aéreos y de distintas instituciones nacionales y provinciales. Las autoridades advierten que el incendio avanza con gran intensidad y que, en el corto plazo, las posibilidades de reducción son limitadas.

Se estima una superficie quemada de 111 kilómetros cuadrados. El frente de fuego se encuentra a menos de cinco kilómetros del Alerce Milenario, uno de los árboles más antiguos del planeta y declarado Patrimonio de la Unesco. Las llamas también están muy cerca del glaciar Torrecillas, que cumple un rol estratégico en el sistema hídrico del Parque Nacional y es uno de los destinos más apreciados por los visitantes.

El frente del incendio que amenaza al Alerce Milenario y al glaciar.

Según las reconstrucciones oficiales, el incendio en Los Alerces habría sido provocado por la caída de un rayo y durante semanas el frente se mantuvo relativamente estable. Los bomberos habían construido una franja de contención y utilizado el agua de un arroyo cercano, logrando limitar la extensión del fuego, pero no consiguieron extinguirlo por completo debido a las dificultades de acceso a la zona, a la que solo se llega por lago. La falta de lluvias significativas y la sequía también secaron el curso de agua, obligando a los rescatistas a operar únicamente con herramientas manuales.

Las condiciones climáticas extremas favorecieron luego la formación de una columna convectiva de más de 1.000 metros, que permitió al viento transportar brasas y material incandescente más allá de las líneas de control. De ese modo, el fuego cruzó el lago Menéndez, generando nuevos focos incluso en zonas pobladas.

El foco a los pies del cerro Huemul, en el Parque Nacional Los Glaciares.

Durante el fin de semana se lograron controlar otros incendios. En Cholila –también en la zona de El Hoyo– el fuego fue completamente contenido y no se registran evacuados. En este caso, las investigaciones confirmaron el origen intencional, con el uso de combustibles para acelerar la propagación de las llamas. La intervención coordinada de los bomberos voluntarios de distintas localidades de la Comarca Andina permitió evitar daños mayores.

También están bajo control los incendios de El Turbio y Lago Engaño, sin riesgos para las poblaciones cercanas. Persisten además focos menores en el Parque Nacional Lanín y a lo largo del río Chubut, que resultan menos preocupantes gracias a las características ambientales y a la alta humedad de la vegetación.

En la jornada de ayer también se reportó un incendio en el basural municipal de Bariloche, en Río Negro, pero no se trata de un incendio forestal y la situación se encuentra contenida.