BUENOS AIRES– El patronato se renueva para atender las necesidades de una población migrante diferente a la tradicional, formada mayoritariamente por personas jubiladas.
Por esta razón el Inca, el patronato vinculado a la CGIL -una realidad ya arraigada en Buenos Aires y en otros 25 países del mundo- creó Itaca, una organización dedicada sobre todo a la asistencia de los jóvenes trabajadores italianos en el exterior. Se escribe Itaca, pero se lee “Italia”.
"Sabemos que hoy las trayectorias migratorias ya no son rectas sino circulares", dice la presidenta Valeria Ferrazzo, quien en días pasados participó junto a la delegación italiana en una visita a la sede inca en Buenos Aires.
La gente parte, se queda algunos años, vuelve o se va a otro país. Vive en un Estado pero trabaja para empresas de otro hemisferio…
Situaciones cada vez más frecuentes, que hoy en dia se producen gracias a la tecnología y que eran impensables hace tan solo 25 años. Por un lado son ventajosas para los trabajadores, por otro lado pueden dificultar la posición ante las autoridades fiscales o el pago de impuestos.
"Todo esto complica los aspectos fiscales y previsionales, desde la facturación hasta los pagos de los aportes, pasando por los impuestos aplicados", continúa Ferrazzo.
Para liberarse de diferentes convenciones, leyes y sistemas fiscales que a menudo no se comunican entre sí, se creó Itaca, que lleva el nombre de la patria de Ulises, de la que, entre la guerra y el viaje por mar, el héroe homérico había permanecido lejos durante veinte años.
La experiencia migratoria italiana es el punto de partida.
A partir de allí, y de los instrumentos que los italianos supieron inventar a lo largo del tiempo para poder integrarse en los diversos países a los que emigraron, Itaca pretende construir una institución que ayude a todas las comunidades migrantes a vivir mejor en un país extranjero y a que sus derechos sean reconocidos.
Por un lado, la promoción del derecho a la libre circulación y movilidad de las personas. Por lo tanto, con servicios concretos. Y por el otro, iniciativas culturales que permitan a los inmigrantes sentirse "como en casa" incluso al otro lado del mundo.
Actualmente, la asociación está involucrada en el proyecto europeo "Familias en movimiento", dedicado a aquellos que no se mueven solos, sino con parejas e hijos.
"Estamos creando, para cada país, una guía con información útil para las familias recién llegadas", dice Ferrazzi. Información sobre la asistencia local, el sistema escolar, la asistencia médica, las vacunas... También estamos realizando cuestionarios para analizar y estudiar cómo ha cambiado el fenómeno migratorio en los últimos años, desde y hacia Italia".
Ithaca está presente en Argentina con 16 oficinas (las mismas que los patronatos Inca), en ciudades como Buenos Aires y sus alrededores, Córdoba, Mendoza, Bahía Blanca y otras. La lista se puede encontrar en el sitio web de la asociación.