EL CAIRO (EGIPTO) - La Confederación Africana de Fútbol (CAF) desató un verdadero escándalo en el fútbol internacional al declarar campeón de la Copa Africana de Naciones 2025 a Marruecos, tras revertir el resultado de la final y quitarle el título a Senegal casi dos meses después del partido decisivo.

El organismo anunció oficialmente que otorgó la victoria por 3-0 al conjunto marroquí en la final disputada el pasado 18 de enero, aplicando los artículos 82 y 84 de su reglamento disciplinario. Según la CAF, la selección senegalesa incurrió en una infracción grave al abandonar momentáneamente el campo de juego durante el encuentro, lo que derivó en la pérdida administrativa del partido.

El fallo fue emitido por la Comisión de Apelación, que analizó los incidentes ocurridos en una final que, en el terreno de juego, había sido ganada por Senegal por 1-0 en el tiempo suplementario. Sin embargo, el desarrollo del partido estuvo marcado por la polémica desde los minutos finales.

Con el marcador igualado, el árbitro anuló un gol al equipo senegalés tras la intervención del VAR, decisión que generó fuertes protestas. Poco después, en el minuto 98, se sancionó un penal a favor de Marruecos. La decisión encendió aún más los ánimos y provocó que los jugadores de Senegal abandonaran momentáneamente el campo en señal de disconformidad.

Tras varios minutos de incertidumbre, el equipo regresó y el encuentro se reanudó con normalidad. Brahim Díaz falló el penal para Marruecos, y ya en el tiempo extra Pape Gueye marcó el gol que le dio la victoria a Senegal, desatando los festejos por un título que parecía definitivo.

No obstante, la CAF consideró que la interrupción del partido constituyó una violación del reglamento, que prohíbe abandonar el terreno de juego sin autorización arbitral. En base a esta interpretación, el Comité Disciplinario aplicó la derrota por abandono, una sanción prevista en estos casos, y modificó el resultado oficial del encuentro.

La resolución no estuvo exenta de sanciones también para Marruecos. El organismo detectó diversas irregularidades durante el partido, como el comportamiento de los alcanzapelotas, el uso de punteros láser desde las gradas y la interferencia en la zona del VAR. Además, el futbolista marroquí Ismaël Saibari fue suspendido por dos partidos por mala conducta, aunque se le retiró la multa económica que inicialmente le había sido impuesta.

Con este fallo, Marruecos suma su segunda Copa Africana de Naciones, la primera desde 1976, mientras que Senegal se queda con un solo título continental, el conquistado en 2021. La decisión de la CAF pone punto final al proceso administrativo, pero deja abiertas múltiples interrogantes sobre la aplicación de las normas en instancias decisivas.

El caso generó un intenso debate en el fútbol africano e internacional, especialmente por el impacto de una resolución tomada fuera del campo de juego. En Senegal, la medida fue recibida con indignación y la federación ya analiza recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) en Lausana para intentar revertir la sanción.

Más allá del fallo, la final de la Copa Africana 2025 quedará marcada como una de las más controvertidas de la historia, con un desenlace que pasó del césped a los despachos y que aún sigue generando repercusiones en todo el mundo del fútbol.