BUENOS AIRES – “Me equivoqué al elegir a mi sucesor”, reconoció Horacio Rodríguez Larreta, quien en 2023 finalizó su segundo mandato como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Su gestión al frente de la ciudad -gobernada desde hace años por el PRO (fundado por Mauricio Macri)- es reconocida incluso por algunos de sus opositores al frente de la Ciudad, con altos niveles de apoyo en las urnas. De hecho, Larreta fue durante mucho tiempo uno de los principales candidatos a liderar el Ejecutivo nacional, hasta que fue sorpresivamente superado por Patricia Bullrich en las PASO, que no llegó al ballotage en el que Javier Milei ganó la presidencia.

Jorge Macri, primo de Mauricio y también dirigente del PRO -y además, exintendente de Vicente López- fue el elegido por Larreta para continuar su proyecto en la Ciudad. Sin embargo, hoy el propio Larreta se muestra crítico con la actual gestión.

“La Ciudad está desordenada”, afirmó durante un encuentro en el Círculo Italiano llamado “Tarde con los candidatos”, organizado por Francisco Tosi para debatir propuestas de cara a las elecciones legislativas porteñas.

Según Larreta, el deterioro de la gestión no se debe únicamente a la falta de recursos: “Aunque no haya fondos nacionales para nuevas obras de infraestructura por el recorte del gobierno nacional, todos los gastos de funcionamiento -como la recolección de basura, el mantenimiento de espacios públicos y los servicios básicos- están plenamente cubiertos con presupuesto de la Ciudad”, explicó, citando datos oficiales.

Frente al reciente anuncio de Jorge Macri sobre una nueva línea de subte, Larreta fue tajante: “No se puede construir una obra así sin financiamiento. Hoy no hay financiamiento. Es puro marketing”.

Durante su gobierno, recordó, “todas las obras prometidas se hicieron, con un plan claro, metas anuales y objetivos intermedios”. La gestión siempre fue su bandera. Era común verlo supervisando obras o visitando refugios para personas en situación de calle. Además, instaló un método de trabajo que él mismo define como “profesionalización del Estado”: controles permanentes, selección de personal calificado y evaluación de resultados con indicadores concretos, como en una empresa privada.

Ahora quiere volver a la Jefatura de Gobierno, pero desligado del PRO, partido en el que construyó su carrera política, pero en el que ya no se siente representado. Larreta recordó que su padre fue dirigente del MID (Movimiento de Integración y Desarrollo) y presidente del Racing Club, y que sus raíces están más vinculadas a una visión desarrollista del país.

Su nuevo objetivo es competir en las elecciones legislativas de la Ciudad con una lista independiente, como paso previo para postularse nuevamente como jefe de Gobierno en 2027.

Durante el encuentro, varias preguntas apuntaron a su ruptura con el PRO. “¿Cómo piensan volver a unirse en el PRO? Cambiemos era una buena opción para el país, y creo que La Libertad Avanza ganó porque ustedes se pelearon”, dijo una de las participantes, preocupada por la situación económica y social del país, que sigue siendo grave pese a la desaceleración de la inflación. “Tienen que dejar de lado las diferencias y volver a unirse”, fue su pedido.

Larreta respondió con autocrítica, recordando la campaña presidencial de 2023, donde fue derrotado en las PASO. “Siempre aposté al diálogo y al consenso, pero la gente eligió otra cosa. Fui fiel a mis convicciones, y perdí siendo coherente”, afirmó.

Reconoció que su error fue no haber logrado transmitir el valor de la moderación en un contexto donde predominaron las posturas extremas. “No supimos explicar que la racionalidad también puede ser transformadora”, agregó.

Aunque defiende la necesidad de acuerdos y diálogo entre las fuerzas opositoras, criticó al PRO por no haber puesto límites al avance de Milei. Señaló en particular a Patricia Bullrich, actual ministra de Seguridad, y recordó los ataques personales que recibió de su parte en campaña y cuestionando su pase a las filas de La Libertad Avanza.

Si bien no está claro si Larreta renunció a sus aspiraciones presidenciales, hoy su prioridad es volver a la gestión donde, asegura, dio lo mejor de sí. “No vamos a dejar la Ciudad en manos de La Libertad Avanza”, concluyó.