CARACAS - Roberto Baldo, uno de los argentinos detenidos de manera arbitraria en Venezuela, fue liberado luego de haber permanecido encarcelado desde el 29 de noviembre de 2024, acusado de “terrorismo” por el régimen chavista. Aunque la excarcelación se produjo a mediados de enero, la noticia se conoció recién en las últimas horas por decisión de su familia, que pidió mantener el caso en reserva por razones de seguridad.

Baldo había sido arrestado junto a su esposa, Montserrat Espinosa de Baldo, de nacionalidad española y venezolana. Ambos recuperaron la libertad en el marco de un proceso gradual de excarcelaciones de presos políticos anunciado por el chavismo, bajo supervisión de Estados Unidos, tras la detención de Nicolás Maduro y el inicio de negociaciones con Washington.

La liberación fue confirmada por el canciller argentino, Pablo Quirno, quien señaló que Baldo se encontraba “detenido de manera arbitraria” y que la Cancillería mantuvo contacto permanente con la familia. “El Gobierno argentino exige una vez más al régimen venezolano la inmediata liberación de Nahuel Gallo y Germán Giuliani, quienes continúan ilegalmente detenidos”, escribió el funcionario en redes sociales.

El caso de Baldo había sido documentado por la ONG Foro Penal, que trabaja en la asistencia jurídica de presos políticos en Venezuela. Según ese organismo, el matrimonio fue detenido por fuerzas de seguridad venezolanas y permaneció varios días desaparecido, sin que sus familiares supieran su paradero. Recién el 2 de diciembre de 2024 fueron presentados ante la Justicia e imputados por terrorismo, sin acceso a un proceso regular.

De acuerdo con la reconstrucción del Foro Penal, la detención estaría vinculada a un sobre que fue dejado en la pizzería que la pareja administraba en el barrio caraqueño de Los Palos Grandes. El paquete debía ser retirado por un mensajero y entregado en la embajada argentina, donde se encontraban refugiados colaboradores de la dirigente opositora María Corina Machado.

Baldo fue alojado en el penal de Yare III, en el estado de Miranda, una de las cárceles señaladas por organismos de derechos humanos por prácticas de aislamiento prolongado, torturas y falta de atención médica. Su esposa, en tanto, permaneció detenida en una dependencia policial de Caracas.

La liberación de Baldo se suma a la de Gustavo Gabriel Rivara, otro ciudadano argentino que recuperó la libertad esta semana, mientras continúan detenidos el gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani. Este último fue acusado por el chavismo de participar en una supuesta operación criminal, versión rechazada por su familia y por el Gobierno argentino.

El Gobierno venezolano sostiene que más de 600 presos fueron liberados en las últimas semanas, aunque organizaciones de derechos humanos estiman que el número real es considerablemente menor y advierten que muchos excarcelados continúan bajo cargos abiertos o con restricciones. En ese contexto, la liberación de Baldo aparece como un gesto parcial en un escenario donde la presión internacional sigue siendo clave.