BUENOS AIRES - “El objetivo es lograr que dos mundos puedan encontrarse”. Con estas palabras la profesora Maria Laura Carranza, directora del programa Moving Italianess y docente de Ecología en la Università degli Studi del Molise, resumió el espíritu de la tercera edición de la feria “Estudiar en Italia”, que se realizó en Buenos Aires.

La iniciativa, organizada por el Cuia (Consorzio universitario italiano per l’Argentina) en colaboración con la Embajada de Italia en Argentina dentro del programa Moving Italianess, permitió que estudiantes y personas interesadas en iniciar un recorrido académico en Italia se reunieran con representantes de 21 universidades italianas.

Entre las 16 y las 19 de ayer, más de 1500 personas visitaron la feria realizada en el Salón Blanco del elegante Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación, en Buenos Aires.

Entre las casas de estudio participantes estuvieron la Universidad de Bolonia, el Politécnico de Bari, la Sapienza Università di Roma, la Scuola IMT Alti Studi Lucca y muchas otras instituciones italianas, entre ellas Bari “Aldo Moro”, Camerino, Cassino y Lazio Meridionale, Florencia, Macerata, la “Federico II” de Nápoles, Padua, Palermo, Teramo, Verona, Turín y Pavía, Roma Tor Vergata, la “Carlo Bo” de Urbino y Roma Tre, además de la Universidad para Extranjeros de Siena y la Universidad del Molise.

El Consorzio Interuniversitario Italiano per l’Argentina es una organización fundada en 2004 por las cuatro principales universidades de la región de las Marcas y coordinada por la Universidad de Camerino, con el objetivo de promover la cooperación académica, la investigación y la movilidad entre Italia y Argentina.

Además de la feria abierta al público, pensada para brindar información sobre carreras y becas disponibles, durante la mañana se realizaron encuentros bilaterales entre universidades italianas y sus contrapartes argentinas para debatir proyectos de cooperación internacional y avanzar en nuevos acuerdos.

Quienes dialogaron con los representantes académicos fueron principalmente estudiantes universitarios interesados en maestrías y doctorados, sobre todo en áreas humanísticas. Los doctorados resultan especialmente atractivos porque suelen incluir una beca, aunque también son muy competitivos al tener cupos limitados.

En términos generales, la jornada representó una gran oportunidad para un primer acercamiento a la oferta académica italiana y a la posibilidad de iniciar un camino formativo en el exterior. La chance de conversar directamente con representantes de las instituciones es clave para entender mejor cómo podría ser la vida académica y social en las universidades italianas, además de despejar dudas sobre las carreras disponibles.

Entre las preguntas más frecuentes estuvieron las vinculadas a las posibilidades de apoyo económico durante el período de estudios en Italia: desde las becas que ofrecen las propias universidades hasta programas regionales, como el llamado DiSCo Lazio para el derecho al estudio, o iniciativas nacionales como el programa Moving Italianess. Según los casos, también se discutieron opciones de alojamiento, servicios de comedor universitario y otras formas de asistencia para estudiantes.

Algunas universidades además ofrecen oportunidades de trabajo part-time dentro del campus. Es el caso, por ejemplo, de la Universidad de Bari, que prevé cargos para estudiantes con excelentes resultados académicos.

En cuanto a la propuesta académica, algunas instituciones ofrecen carreras con doble titulación en colaboración con universidades extranjeras. Es el caso del Máster en Derecho comunitario de la Universidad de Verona, que permite cursar una parte del programa en el centro italiano y otra en la Universidad Abierta Interamericana de La Plata, obteniendo así el título de ambas instituciones.

“Moving Italianess es un proyecto estratégico que busca promover el sistema universitario italiano en otros países –explica la directora Maria Laura Carranza–. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que permitir que estudiantes y docentes dialoguen con otros docentes, se comparen y hagan preguntas?”

La dinámica del encuentro fue extremadamente horizontal, basada en el intercambio directo y la colaboración. “Se organizaron momentos de diálogo entre docentes y representantes de distintas universidades –agrega–. Por eso también pensamos esta sesión abierta al público, en la que participaron estudiantes de escuelas secundarias y universitarios interesados en continuar sus estudios con una maestría o en realizar un período de intercambio. El objetivo era sobre todo presentar qué ofrecen las universidades italianas”.

Sobre este punto, subraya la docente, hubo mucha curiosidad: “La mayoría de las preguntas se relaciona justamente, además de la oferta académica, con las posibilidades de apoyo económico, como las becas –observa–. Otros se interesan por la posibilidad de trabajar para sostener los gastos durante la maestría. Es un público heterogéneo, pero es evidente que existe curiosidad e interés por el mundo universitario italiano”.