CIUDAD DE MÉXICO – Por ahora, el gobierno de Estados Unidos no le pedirá a México que deje de suministrar petróleo a Cuba, a pesar de las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien había amenazado con cortar por completo las provisiones energéticas y financieras hacia La Habana.

Así lo afirmó el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en una entrevista concedida a la cadena CBS.

Según explicó Wright, la política de Washington es “permitir” que México continúe con el envío de petróleo hacia la isla caribeña.

El secretario de Energía precisó además que, hasta el momento, Estados Unidos no tiene registro de que se haya presentado ningún pedido oficial al gobierno mexicano para frenar los despachos de crudo con destino a Cuba.

En los últimos meses, México se consolidó como el principal proveedor de petróleo y derivados para Cuba, a raíz de los bloqueos que afectan a Venezuela. El gobierno de Ciudad de México reiteró su intención de seguir con los envíos de combustible, confirmando una línea de cooperación energética con La Habana.

Como muestra de la continuidad de las entregas, el último fin de semana el buque petrolero Ocean Mariner arribó a la bahía de La Habana con una carga de alrededor de 86.000 barriles de combustible proveniente de México. La información fue confirmada a la prensa por el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.

Las declaraciones de Wright se conocieron pocos días después de un mensaje publicado por Donald Trump en redes sociales, en el que el presidente había asegurado que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero”, dando a entender un posible endurecimiento de la política hacia el gobierno cubano.

Sin embargo, las decisiones actuales de la administración estadounidense muestran una distancia entre la retórica política y la aplicación concreta de la política energética, al menos en lo que respecta al rol de México como proveedor clave de petróleo para la isla.