RESISTENCIA – Nació una cría hembra de yaguareté en el Parque Nacional El Impenetrable, área protegida de 128 mil hectáreas en la provincia del Chaco. La pequeña, que vino al mundo en estado silvestre, fue registrada por cámaras instaladas dentro del parque.
Se renueva así la expectativa de consolidar una población estable de este gran felino en la región y se refuerza la necesidad de sostener y profundizar las tareas de conservación.
Así lo sostienen los equipos de Rewilding Argentina, una fundación que adquiere tierras, las restaura y luego las dona a parques nacionales y provinciales del país.
“Al mismo tiempo trabajamos en la formación y el acompañamiento de las comunidades locales –explica Débora Abregú, coordinadora del área de conservación del Proyecto Impenetrable de Rewilding Argentina–. Ayudamos a los pobladores a desarrollar iniciativas de ecoturismo: alojamientos, artesanías, gastronomía con productos de cercanía. Si la naturaleza se convierte en un recurso, estas personas, en lugar de vivir los proyectos ambientales como una imposición o un obstáculo para su economía, se transforman en guardianes del entorno”. Para combatir la caza furtiva, los vertidos en los cursos de agua y los incendios…
“El yaguareté es un gran depredador, está en la cima de la cadena alimentaria –continúa Abregú–, pero también se alimenta de carroña. En cualquier caso, nunca se registraron ataques a personas. Es tímido y poco sociable, tiende a huir ante el contacto humano”.
Justamente por ocupar el punto más alto de la cadena trófica y no tener enemigos naturales, es un mamífero de baja tasa reproductiva: las hembras paren uno o dos cachorros cada tres años. A raíz de la acción humana y del deterioro de su hábitat, se encuentra en peligro de extinción.
Los últimos registros de ejemplares jóvenes en El Impenetrable resultan alentadores y se suman a las buenas noticias sobre la reintroducción en los Esteros del Iberá, el gran humedal de la vecina provincia de Corrientes, donde ya hay al menos 45 individuos en libertad tras 70 años de ausencia.
Meses atrás, desde el Chaco, había llegado la noticia de la presencia de otra hembra con su cría. A ello se agrega ahora el avistaje más reciente de una nueva cachorra, nacida en estado silvestre, hija de una madre liberada en una zona donde no se registraban presencias desde 1990.
Este avance es fruto de un trabajo iniciado en 2019, cuando se detectó la presencia de un gran macho cerca del río Bermejo, que separa Chaco de Corrientes. Fue bautizado Qaramta por los chicos de las comunidades cercanas al parque.
Para establecer una nueva población en El Impenetrable fue necesario construir un centro de reintroducción en el corazón del parque nacional y comenzar a liberar hembras que pudieran reproducirse con Qaramta y con otros machos silvestres que llegaron a la zona con el paso de los años.
“Para afianzarlo al territorio y colocarle un collar satelital, le presentamos una compañera –relata Débora–. Era un ejemplar proveniente del cautiverio, que no podía sobrevivir sin intervención humana, por lo que permanecía en un gran recinto. El macho iba a visitarla y finalmente nacieron dos crías, macho y hembra”.
El macho fue trasladado a los Esteros del Iberá y la hembra quedó en El Impenetrable. Ahora, esa misma hembra se convirtió en madre, tal como confirma el registro reciente.

La cachorra hembra registrada recientemente. (Foto: cortesía Rewilding Argentina).
Pero no todo son buenas noticias. Meses atrás desapareció Acaí, otra hembra liberada y monitoreada con collar satelital. Su dispositivo GPS emitió la última señal desde el fondo del río Bermejo.
Si bien la presunta muerte es investigada por la Justicia, no hay avances concretos: el collar no fue recuperado; todavía no se pudo acceder a los datos de los teléfonos celulares secuestrados en la zona; y nadie aportó información útil para identificar a los responsables, pese a la recompensa millonaria ofrecida.
La muerte de Acaí es una de las tantas causas abiertas por la caza de una especie protegida por la ley nacional y pone en evidencia la situación frágil en la que se encuentra el yaguareté, además de subrayar la necesidad de reforzar las políticas de preservación.