CIUDAD DE MÉXICO – El gobierno mexicano confirmó que la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) conserva activo el convenio de suministro de petróleo a Cuba firmado en 2023. Se trata de un entendimiento “abierto”, sin cupos preestablecidos, que se ejecuta según la disponibilidad de crudo producido en México.

El encargado de comunicarlo fue el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. Allí, el funcionario también detalló los avances de la empresa en proyectos vinculados al litio, la energía eólica offshore, la geotermia petrolera, el hidrógeno y los biocombustibles, en el marco de una transición energética gradual.

Rodríguez Padilla precisó que Pemex mantiene un único contrato vigente con Cuba y que este seguirá cumpliéndose mientras la compañía cuente con petróleo exportable. Al mismo tiempo, advirtió que los despachos totales de crudo al exterior vienen cayendo, ya que una porción cada vez mayor de la producción se destina a la refinación local. A partir de marzo, varios compromisos de exportación serán recortados debido al alto nivel de procesamiento en las refinerías nacionales.

El tema cobra especial relevancia en el marco de las fricciones con Estados Unidos. La administración de Donald Trump anunció su intención de aplicar aranceles a los países que abastecen de petróleo a Cuba, como parte de una estrategia para endurecer la presión económica sobre el gobierno de la isla.

Ante este escenario, México analiza distintas alternativas diplomáticas para evitar impactos negativos sobre su economía sin cortar el respaldo energético a La Habana.

La situación energética cubana se volvió especialmente delicada tras el cese de los envíos desde Venezuela, que durante años fue el principal proveedor de crudo de la isla.

Sin el petróleo venezolano y con el apoyo mexicano bajo amenaza por las posibles sanciones estadounidenses, Cuba enfrenta una escasez de un insumo clave para sostener la generación eléctrica y servicios básicos como hospitales, escuelas y comedores comunitarios. Un panorama que, según advirtió la presidenta Sheinbaum, podría derivar en una crisis humanitaria.

Pese a las presiones externas, la mandataria mexicana reafirmó que la asistencia a Cuba continuará. Recordó que el respaldo se articula en dos frentes: por un lado, la provisión de petróleo a través de Pemex y, por otro, el envío de ayuda humanitaria.
En los próximos días, anunció, México enviará a la isla alimentos y bienes esenciales, con el objetivo de acompañar a la población cubana sin comprometer los intereses nacionales.