BUENOS AIRES – Los textos de los poètes maudits franceses —Charles Baudelaire, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud—, musicalizados e incorporados a un espectáculo que combina palabras, sonidos y proyecciones audiovisuales. Una puesta en la que la voz, la luz y las imágenes crean una experiencia multisensorial.

Se trata de Escombros de un vampiro sidéral, una obra creada por la cantante y actriz francesa Vera Cirkovic, que vive entre París y la Argentina.

Las próximas funciones serán hoy, 20 de agosto, y el 27, a las 20.30, en la Fundación Beethoven (Santa Fe 1452), en Buenos Aires.

“Originalmente creé el espectáculo para la Ópera Nacional de Montpellier, en Francia, junto con la prestigiosa escenógrafa y directora Oria Puppo —cuenta Vera—. El material pertenece a un disco mío de hace algunos años, en el que retomé las canciones escritas por Léo Ferré sobre poemas de Baudelaire, Verlaine y Rimbaud. Como no eran simples versiones, sino reinterpretaciones, en ese momento le pedí permiso al hijo de Ferré para rehacer las canciones de su padre”.

La versión argentina adapta la propuesta francesa a las salas disponibles en Buenos Aires, pero también a las características del público local.

“El principal problema era lograr que todos pudieran comprender y apreciar los textos en francés —explica Vera—. No quería usar subtítulos fríos, sino conservar el tono poético y la atmósfera intimista de la propuesta”.

Un momento del espectáculo.

La tecnología, utilizada de manera creativa, aportó una ayuda fundamental. Los montajes de video, las proyecciones de textos y las voces grabadas permiten comprender el contenido, quizá no palabra por palabra, pero sí de manera evocadora. “Son estos fragmentos los que guían al público”, afirma.

Junto con Vera Cirkovic, presente físicamente sobre el escenario, participan grandes figuras del teatro argentino, como Marilú Marini y Mario Pasik, quienes prestan sus voces, previamente grabadas, a algunos poemas, entre ellos L’Albatros, de Baudelaire, y Les Poètes de sept ans, de Rimbaud.

La obra nació durante el aislamiento impuesto por la pandemia. La palabra “escombros” refleja la sensación de ruina e incertidumbre, una metáfora del Covid, pero también una condición permanente de la sociedad contemporánea. “Vampiro” remite al poema de Baudelaire Las metamorfosis del vampiro. “Sideral”, por último, introduce una dimensión cósmica vinculada con el asombro frente a lo desconocido.

“El efecto es un desplazamiento constante entre lo gótico y el punk, lo clásico y el rock —señala la intérprete—. También hay mucho de mí como cantante lírica, aunque sin un enfoque propio del melodrama. Digamos que aquí estoy más cerca del bel canto de Claudio Monteverdi, Vincenzo Bellini y Gaetano Donizetti”.

Todas las piezas son de Léo Ferré y fueron reinterpretadas por Cirkovic, salvo una composición de Henri Duparc.

Las entradas para las dos últimas funciones pueden comprarse a través de la plataforma Alternativa Teatral.

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