BUENOS AIRES – La polémica ley sobre ciudadanía —el llamado Decreto Tajani— y el referéndum sobre el sistema judicial fueron los ejes de la intervención de Fabio Porta, diputado del Partido Democrático (Pd) elegido por la circunscripción América del Sur, durante la “Cena parlamentaria” del Círculo Italiano de Buenos Aires.
El encuentro funcionó como una especie de anticipo de la inauguración oficial de la nueva temporada de las “Cenas de los lunes”, que se realizará el 16 de marzo con la presencia del nuevo embajador Fabrizio Nicoletti.
Nacido en Caltagirone (Catania), en Sicilia, sociólogo de formación, Porta tiene una larga trayectoria sindical en la Uil, donde participó en numerosos proyectos de cooperación internacional con América Latina. Esa experiencia lo llevó a instalarse en Brasil, país al que se trasladó en 1998.
Frente a socios e invitados del Círculo, no ahorró críticas al gobierno italiano y definió la normativa sobre ciudadanía —la ley 74/2025, que incorporó el Decreto Tajani— como una medida “miope”, incluso antes que discriminatoria.
“Formo parte de la comisión extraordinaria creada en la Cámara de Diputados —explicó— para estudiar los efectos de la recesión demográfica en la vida, la economía y el futuro de Italia, hoy y dentro de 30 años, porque gobernar significa pensar no en las próximas elecciones, sino en las próximas generaciones”.

Fabio Porta, diputado del Pd en el Parlamento italiano, fue elegido por la circunscripción América del Sur y Caribe. (Foto: cortesía del Círculo Italiano).
En ese marco, Porta reconoció que el país atraviesa un cambio estructural. “No tendremos más italianos, simplemente por una cuestión aritmética, demográfica —admitió—. La única manera inteligente de garantizar una continuidad identitaria y cultural hubiera sido aprovechar a las comunidades en el exterior, a los hijos y nietos de los primeros migrantes”.
El legislador mencionó los pequeños pueblos del sur, especialmente en Calabria y Sicilia, amenazados por el despoblamiento y habitados casi exclusivamente por personas mayores. “En los últimos años, por las calles de esos pueblos empezaron a verse chicos con la camiseta de la selección de Brasil o de Argentina —señaló—. Las familias estaban allí para reconstruir su ciudadanía. Y al mismo tiempo estaban reconstruyendo lugares que, de otro modo, estaban destinados a desaparecer”.
Por eso, según Porta, el Decreto Tajani no es solamente una norma contra los italianos en el exterior: “es antes que nada una ley contra los italianos que viven en Italia”. Como ejemplo mencionó a España, que está aplicando políticas de atracción dirigidas a las poblaciones de origen español en América Latina. “Así se está ayudando al país a salir de una crisis demográfica y a crecer económicamente”, afirmó.
El diputado también sostuvo que detrás de estas decisiones del gobierno italiano —diferentes de lo que había anunciado en 2024 el propio ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani— habría presiones de la administración de Donald Trump. “Se encontró con un problema serio —dijo— cuando intentó expulsar a latinoamericanos con doble ciudadanía”. Italiana y argentina, italiana y venezolana, italiana y brasileña, entre otras.
“Giorgia Meloni, durante la última campaña electoral, había prometido que no modificaría la ley del ius sanguinis, pero una vez en el gobierno hizo exactamente lo contrario —acusó—. Y eso no debería pasar nunca, independientemente de si se es de derecha o de izquierda. Pero además fue justamente la derecha, que siempre defendió el ius sanguinis, la que terminó impulsando el cambio”.

De izquierda a derecha, Francisco Tosi, Fabio Porta y el vicepresidente segundo del Círculo, Edgardo Levita. (Foto: F. Capelli).
Ahora el tema quedó en manos de la Corte Constitucional, que el 11 de marzo deberá pronunciarse sobre la constitucionalidad de la ley 74. “No creo que pueda declarar constitucional una norma que es claramente discriminatoria porque establece una diferencia entre quienes nacieron en Italia y quienes nacieron en el exterior”, arriesgó el legislador.
El discurso luego giró hacia el referéndum del 22 y 23 de marzo, para el cual ya comenzaron a llegar los sobres con las boletas para votar.
La consulta propone una reforma constitucional del sistema judicial que introduciría una separación efectiva entre la carrera del fiscal y la del juez, la división del Consejo Superior de la Magistratura —el órgano de autogobierno de los magistrados— y la elección por sorteo, entre candidatos con los requisitos establecidos, de sus integrantes, tanto magistrados como miembros laicos.
“Muchos comentaristas y políticos me dijeron que no hay que mezclar la ley de ciudadanía con el referéndum —observó Porta—. Coincido, por supuesto. Pero cuando se hace política, todo es política, especialmente cuando hablamos de decisiones que afectan a la Constitución. Una participación masiva de ustedes en la votación sería ya una respuesta a quienes sostienen que los italianos en el exterior no participan en la vida política del país”.
El diputado también cuestionó la falta de debate parlamentario sobre la reforma constitucional. “Como diputado —explicó— me niego a aceptar una ley de este tipo que no tuvo ninguna posibilidad de modificación: ni siquiera una coma fue cambiada respecto del texto presentado por el gobierno”.
La votación del referéndum se celebrará un año antes de las elecciones legislativas previstas para 2027 y funcionará, en cierto modo, como un anticipo del clima político que se vivirá entonces.
¿Fabio Porta volverá a postularse? “Ya cumplí tres mandatos, más un período como senador, así que considero que he prestado un servicio suficiente y completo al país —respondió—. Lo importante es que el Partido Democrático en Sudamérica, y también en Argentina, no solo en Brasil, pueda tener su propia representación, y eso me parece muy positivo. Yo seguiré a disposición y evaluaré la situación”.