MENDOZA - Un fuerte temporal azotó Mendoza el sábado por la noche y dejó decenas de evacuados, viviendas anegadas y 149 intervenciones de emergencia en el Gran Mendoza. A dos días del fenómeno, este lunes continúan las tareas de asistencia y se mantiene la alerta por posibles problemas en el suministro de agua potable.

Los departamentos más comprometidos fueron Godoy Cruz y Las Heras. En el primero se contabilizaron 61 asistencias, entre ellas el desalojo de 40 vecinos del barrio Los Cerrillos y el rescate de tres personas que habían quedado atrapadas en sus vehículos en la zona del Dique Frías. En Las Heras se realizaron 51 intervenciones, con ingreso de agua en 48 viviendas y tres derrumbes estructurales que, según el parte oficial, no dejaron heridos.

La contingencia también alcanzó a otros puntos de la provincia. En la Ciudad de Mendoza se reportaron diez casas afectadas, además de la caída de un árbol y cables dañados. En Santa Rosa hubo filtraciones en techos en La Dormida y Las Catitas, mientras que en Guaymallén y Maipú los daños fueron más acotados.

El escenario se vio agravado por la apertura de compuertas en el Dique Cipolletti, que junto con las lluvias intensas incrementó la cantidad de sedimentos en el agua cruda que llega a las plantas potabilizadoras del Área Metropolitana y el Piedemonte. Aguas Mendocinas (Aysam), la empresa estatal encargada del servicio, alertó sobre la posibilidad de interrupciones o baja presión y pidió a los usuarios “hacer un uso extremadamente medido y solidario del recurso” hasta que se normalice el sistema.

Desde el Gobierno provincial señalaron que el monitoreo continúa debido a que persisten condiciones de inestabilidad. La saturación de desagües pluviales, como el zanjón de los Ciruelos —que ya había estado al límite en crecidas anteriores— volvió a poner el foco en la infraestructura hídrica del Gran Mendoza.

Para el martes se esperan ráfagas que podrían superar los 50 kilómetros por hora.