LIMA - Perú ya tiene nuevo jefe de Estado interino. El Congreso eligió a José María Balcázar, un exmagistrado de 83 años, como titular del Parlamento y, por línea sucesoria, quedó a cargo del Poder Ejecutivo hasta la asunción del próximo gobierno surgido de las elecciones generales del 12 de abril.

La designación se produjo después de la destitución de José Jerí, quien había asumido en octubre de 2025 tras la caída de Dina Boluarte. Como contó este diario, la remoción de Jerí estuvo atravesada por denuncias por presunto tráfico de influencias y por el llamado “Chifagate”, el escándalo en torno a reuniones reservadas con empresarios chinos vinculados a contrataciones públicas. Ese episodio terminó de erosionar los apoyos parlamentarios y precipitó un nuevo recambio anticipado.

Balcázar se impuso en una contienda en la que participaron cuatro legisladores —dos de perfil conservador y dos del arco progresista— y, tras superar una primera ronda, venció en el balotaje interno a María del Carmen Alva, de Acción Popular y expresidenta del Congreso entre 2021 y 2022. El resultado final fue de 64 votos contra 46.

El flamante mandatario interino pertenece a Perú Libre, la fuerza de izquierda que en 2021 llevó a Pedro Castillo a la presidencia. Castillo fue destituido en 2022 tras intentar disolver el Congreso y actualmente cumple prisión preventiva por ese episodio. La debilidad numérica de su bancada hacía que Balcázar no apareciera como favorito en los días previos a la votación, en un Parlamento caracterizado por la fragmentación y las alianzas cambiantes.

No es una figura ajena a la polémica. El nuevo jefe del Ejecutivo enfrenta una denuncia constitucional por un presunto intercambio de favores con la exfiscal general Patricia Benavides, en el marco de una causa por corrupción de la que buscaba ser desvinculado. Además, en 2023 generó un fuerte rechazo público al defender, durante el debate legislativo sobre la edad mínima para contraer matrimonio, la posibilidad de casarse a partir de los 14 años si no mediaba violencia. Sus declaraciones —en las que sostuvo que “las relaciones precoces ayudan al futuro psicológico de las mujeres”— fueron repudiadas por el Ministerio de la Mujer y por organizaciones de derechos humanos, que lo acusaron de avalar el matrimonio infantil.

Con su asunción, Perú suma a su noveno presidente en los últimos diez años, una estadística que expone la fragilidad institucional del país andino. El sistema peruano es actualmente unicameral, lo que facilita que el Congreso remueva o reemplace al jefe de Estado con mayoría simple, una dinámica que se repitió desde 2016 en adelante.

Balcázar deberá conducir una transición breve pero sensible. El 12 de abril los peruanos elegirán presidente y vicepresidente, y también votarán por primera vez en tres décadas una Cámara de Senadores, ya que el país volverá a un esquema bicameral. El 28 de julio, cuando entregue la banda presidencial, se sabrá si esta nueva etapa logra poner fin a una década de crisis recurrentes o si la inestabilidad seguirá siendo la marca de la política peruana.