BUENOS AIRES – Acaba de cerrarse un año importante para Agacu (Asociación genovesa-argentina de carboneros unidos). “Y el 2026 se abrió con grandes expectativas –dice el presidente Sergio Brignardello– por los proyectos que hay que continuar y poner en marcha a lo largo de 2026”.

Este será el año del 125° aniversario de la fundación, que tuvo lugar el 10 de marzo de 1901 en Buenos Aires. Pero las celebraciones, de algún modo, ya comenzaron un año antes. “El 10 de marzo de 2025 –explica Brignardello– tuvimos el honor de ser reconocidos como entidad de interés cultural por nuestro ‘compromiso y dedicación hacia la comunidad ítalo-argentina y genovesa-porteña’ por parte de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires”.

Al cumplir 125 años de “vida institucional”, y con el objetivo de dejar un testimonio, la asociación realizará un libro, que será presentado a lo largo de 2026. “Ya puedo anticipar que su redacción nos despertó muchísima nostalgia, trayendo a la memoria personas y acontecimientos de más de un siglo de historia”, afirma el presidente.

Más allá de la nostalgia, la mirada está puesta en el futuro. Y en los proyectos a desarrollar, que Brignardello detalla uno por uno. Continuar con los trabajos de mantenimiento y refacción de la sede, “para hacerla cada día más linda y acogedora, y recibir la visita de viejos y nuevos amigos”. Además, profundizar las actividades culturales y mantener y fortalecer los vínculos con las instituciones amigas. En definitiva, raíces bien firmes en la propia historia e identidad, pero con la mirada abierta a colaboraciones e iniciativas conjuntas que refuercen la comunidad y la presencia italiana en Buenos Aires.

No es casual que, en sus agradecimientos de fin de año, el presidente haya recordado a las instituciones ligures –las que tienen la “liguricidad” en sus orígenes– de Buenos Aires, a las instituciones ligures de la Argentina y de Sudamérica, así como también a las instituciones italianas y argentinas que acompañan y apoyan a la organización.

Agacu ha construido, de hecho, un vínculo particularmente fuerte e institucionalizado con la Región Liguria y con los entes locales del Golfo del Tigullio (Chiavari, Lavagna, Sestri Levante) y de la Val Graveglia (Municipio de Ne).

“Queremos ser, junto con otras instituciones amigas, ‘La Lanterna’, como se llama el faro de Génova, para la difusión de la cultura italiana en Buenos Aires y en la Argentina –concluye Brignardello–. Por otro lado, queremos ser ‘el Obelisco’ para la difusión de la cultura argentina y porteña en Liguria y en Italia. Lo sentimos como un deber hacia nuestros fundadores y hacia todos los ligures (genoveses) y los italianos que contribuyeron, de manera determinante, al crecimiento y a la grandeza de Buenos Aires y de la Argentina”.