MELBOURNE - Carlos Alcaraz ya no persigue la historia: la escribe. El número uno del mundo conquistó este domingo el Abierto de Australia 2026 tras derrotar en una final memorable a Novak Djokovic y completó así el Career Grand Slam, logro reservado a unos pocos elegidos del tenis mundial. El español se impuso por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 luego de tres horas y cinco minutos de juego, en una noche cargada de emoción y simbolismo en Melbourne.
Bajo la atenta mirada de Rafael Nadal, presente en el Rod Laver Arena, Alcaraz mostró temple y madurez para revertir un inicio adverso frente a un Djokovic que buscaba su 25º título de Grand Slam. El serbio dominó el primer set con autoridad, pero a partir del segundo parcial el español elevó su nivel, ganó profundidad desde el fondo de la cancha y empezó a marcar diferencias físicas y mentales.
Con este triunfo, Alcaraz se convirtió en el noveno tenista de la historia en completar el Career Grand Slam y en el más joven de todos, con 22 años y 272 días, superando el récord que Don Budge había establecido en 1938. A su colección de títulos - dos Roland Garros, dos Wimbledon y dos US Open - le sumó finalmente el único grande que le faltaba.
El título en Australia también lo consagra como el segundo español en ganar en Melbourne, después de Nadal, y le permite alcanzar los siete títulos de Grand Slam, cifra que lo convierte en el más precoz en llegar a ese número en la Era Open, por delante de Björn Borg.
Para Djokovic, en cambio, la derrota tuvo un sabor amargo. A los 38 años, perdió por primera vez una final del Abierto de Australia, torneo que había conquistado en diez ocasiones. Pese a la caída, el serbio reconoció el mérito de su rival y dejó abierta la incógnita sobre su futuro competitivo.
“Lo que ha hecho Djokovic durante toda su carrera es una inspiración para mí”, señaló Alcaraz durante la ceremonia de premiación. “Compartir la pista con él y jugar delante de una leyenda como Nadal es un privilegio. Este título es el resultado de mucho trabajo con mi equipo”.
En el plano estadístico, la victoria consolida a Alcaraz como líder del ranking ATP con 13.650 puntos, ampliando su ventaja sobre Jannik Sinner. Djokovic, por su parte, recuperó el tercer puesto del escalafón mundial.
Melbourne fue testigo de una noche histórica: Alcaraz no solo ganó un torneo, sino que cerró un ciclo y abrió otro. A los 22 años, el tenis ya tiene un nuevo nombre grabado entre los más grandes.