La Finalissima entre la Selección Argentina y España ya se vive con intensidad total. A menos de un mes del esperado cruce, los organizadores confirmaron que el estadio Lusail de Doha estará completamente lleno: las 88.966 entradas disponibles se agotaron en apenas un par de horas. Una señal inequívoca de la dimensión que tomó el enfrentamiento entre el campeón del mundo y el campeón de Europa.

El partido se disputará el viernes 27 de marzo a las 15 (hora argentina) en un escenario cargado de simbolismo. El Lusail no es un estadio más para la Albiceleste: allí, en 2022, Lionel Messi levantó la Copa del Mundo tras una de las finales más emocionantes de la historia ante Francia. Volver a ese lugar despierta recuerdos imborrables y multiplica la expectativa de los hinchas.

Qatar ya vive clima de acontecimiento histórico. Miles de fanáticos argentinos y españoles comenzaron a organizar su viaje para presenciar un choque que promete espectáculo, talento y emociones fuertes. El atractivo no es solo el trofeo: es el cruce de dos selecciones que dominan el presente del fútbol internacional.

Argentina llega como campeona del mundo y de América, con una base consolidada y un liderazgo claro dentro y fuera del campo. España, por su parte, desembarca como campeona de la Eurocopa 2024 y con una generación joven que busca consolidarse en la élite.

El duelo propone también un contraste generacional: Messi como emblema eterno frente a las nuevas figuras españolas que aspiran a marcar el futuro del fútbol europeo.

En lo deportivo, ambos equipos deberán resolver ausencias importantes. Argentina no contará con Juan Foyth y mantiene la incertidumbre sobre la recuperación de Giovani Lo Celso. España, en tanto, sufrirá la baja de Mikel Merino, pieza clave en su mediocampo. Sin embargo, los cuerpos técnicos trabajan con el foco puesto en llegar en plenitud a un partido que, aunque no define un proceso, sí puede marcar el pulso rumbo al próximo Mundial.

El historial también aporta condimento: Argentina y España se enfrentaron en 14 ocasiones, con seis triunfos por lado y dos empates. El único antecedente oficial fue en el Mundial de 1966, con victoria albiceleste por 2-1. El último cruce, en 2018, terminó en una contundente goleada española por 6-1, un recuerdo que ahora sirve como combustible emocional para un escenario completamente distinto.

Con las entradas agotadas y el estadio garantizado a pleno, la Finalissima ya es un éxito organizativo y mediático. El mundo del fútbol se prepara para una noche que promete historia, pasión y protagonistas de primer nivel.

En el Lusail, donde Argentina tocó el cielo, volverá a rodar la pelota en un duelo que paralizará al planeta.