La UEFA confirmó que, por el momento, no evalúa modificar la sede de la Finalissima entre la Selección argentina y España, prevista para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Qatar. Sin embargo, la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente mantiene en suspenso la realización del partido y la determinación definitiva se conocerá recién a finales de la próxima semana.

El organismo que rige el fútbol europeo difundió este jueves un comunicado en el que buscó bajar la tensión y frenar las especulaciones en torno al encuentro que enfrentará a los campeones de América y de Europa.

“Somos conscientes de las especulaciones que rodean a la Finalissima, dada la situación en la región. Por el momento, no se está considerando ninguna sede alternativa”, remarcaron desde la entidad.

Al mismo tiempo, la UEFA aseguró que mantiene conversaciones permanentes con los organizadores qataríes y destacó el “enorme esfuerzo” que realizan para garantizar que el evento se lleve a cabo con normalidad y con las condiciones de seguridad adecuadas.

El partido estaba planteado como una gran fiesta internacional en el Lusail, el estadio que albergó la final del Mundial de Qatar 2022. Las casi 89 mil entradas disponibles se agotaron en tiempo récord y la expectativa era máxima por el cruce entre el equipo dirigido por Lionel Scaloni y el seleccionado español, uno de los grandes protagonistas del fútbol europeo.

No obstante, la situación geopolítica en la región alteró el panorama y abrió un escenario de incertidumbre sobre la viabilidad del evento. La tensión creció tras la intervención militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta del régimen de Teherán con ataques contra objetivos en países vecinos, entre ellos Qatar.

Ese contexto encendió las alarmas en el mundo del fútbol y reactivó el debate sobre un posible traslado del encuentro a otro país. La preocupación se profundizó luego de que la Asociación de Fútbol de Qatar anunciara la suspensión de competiciones y torneos deportivos en el país “hasta nuevo aviso” debido a la inestabilidad regional. Aunque el comunicado no mencionó de forma directa a la Finalissima, la medida impactó en la planificación del partido y alimentó las dudas.

Incluso el entrenador de España, Luis de la Fuente, sostuvo días atrás que lo más conveniente sería evaluar una sede alternativa en función del contexto. En paralelo, distintos medios europeos mencionaron a Londres y Madrid como opciones viables en caso de que la Finalissima deba salir de Qatar, por infraestructura, conectividad y antecedentes de organización de grandes eventos.

Mientras tanto, la UEFA, la Conmebol y la FIFA siguen en contacto con las autoridades qataríes y con los organizadores locales para evaluar el escenario y monitorear la evolución de la situación política y de seguridad en la región.

La resolución final se conocerá durante la próxima semana, en un marco que mantiene en duda uno de los partidos más esperados del calendario internacional y que concentra la atención de hinchas, selecciones y organizadores.