RIO DE JANEIRO - Lanús escribió una de las páginas más gloriosas de su historia al derrotar 3-2 a Flamengo en el mítico estadio Maracaná y consagrarse campeón de la Recopa Sudamericana con un 4-2 en el resultado global. En una noche épica, marcada por la lluvia torrencial, los penales y un alargue dramático, el “Granate” mostró carácter, aplomo y contundencia para levantar su noveno título oficial y el cuarto a nivel internacional.

El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino supo golpear en los momentos justos y resistir cuando el contexto parecía inclinar la balanza a favor del conjunto brasileño. Rodrigo Castillo abrió el marcador a los 29 minutos del primer tiempo en una jugada insólita, mientras que José Canale y Dylan Aquino fueron los héroes del tiempo suplementario.

El inicio del encuentro mostró a un Flamengo decidido a imponer condiciones. A los cuatro minutos, una volea desde el sector izquierdo exigió una gran intervención del arquero Nahuel Losada, quien volvió a lucirse a los 20 ante un mano a mano generado por Jorge Carrascal. Gonzalo Plata también tuvo su oportunidad a los 24, pero definió desviado tras una larga corrida.

Lanús, paciente y oportunista, encontró el gol en su primera llegada clara. Bajo una lluvia intensa, un pase hacia atrás de Ayrton Lucas se frenó por el agua y dejó mal parado al arquero Agustín Rossi. Castillo aprovechó el regalo, eludió al guardameta y definió con el arco a su merced para silenciar el Maracaná.

Sin embargo, Flamengo reaccionó rápidamente. A los 33 minutos, una mano de Ramiro Carrera derivó en penal, que Giorgian De Arrascaeta cambió por gol con un remate bajo y cruzado. Ya en el complemento, el conjunto local mantuvo la presión y volvió a encontrar la igualdad en la serie a los 40 minutos, cuando Jorginho convirtió otro penal tras una infracción de Tomás Guidara sobre De Arrascaeta.

Con el 2-1 en los 90 minutos reglamentarios y la serie empatada, la definición se trasladó al alargue. Allí emergió la personalidad del equipo argentino. A los 12 minutos del segundo tiempo suplementario, un córner al primer palo encontró la cabeza de José Canale, que clavó la pelota en el ángulo para devolverle la ventaja a Lanús en el global.

Cuando Flamengo buscaba el milagro, apareció la sentencia definitiva. En el segundo minuto de descuento del alargue, Dylan Aquino protagonizó una corrida memorable por izquierda, eludió al arquero y definió con el arco libre para sellar el 3-2 y desatar el festejo granate en Río de Janeiro.

El pitazo final confirmó la hazaña: Lanús campeón en el Maracaná. Con este logro, el club suma su noveno título en la historia, el cuarto en el plano internacional, y Mauricio Pellegrino celebra su segundo trofeo como entrenador.

En una noche de lluvia, tensión y coraje, el “Granate” demostró que sabe sufrir, resistir y golpear en el momento exacto. En el templo del fútbol brasileño, Lanús gritó campeón y volvió a hacer historia.