Lionel Messi volvió a hablar y, como tantas veces a lo largo de su carrera, cada frase suya resonó mucho más allá de una simple entrevista. Porque cuando el capitán argentino habla del fútbol, habla de su vida. Y esta vez dejó una certeza que emociona a millones: todavía no piensa en el retiro.
“Voy a jugar hasta que no pueda más”, aseguró el rosarino, dejando en claro que la pasión sigue intacta. A sus 38 años, campeón del mundo, ganador de todo y convertido hace tiempo en leyenda, Messi continúa disfrutando del juego como aquel chico que soñaba en Rosario con llegar a Primera.
“Primero porque amo jugar a la pelota. Y porque soy competitivo, me gusta ganar a todo. Ni a mi hijo en los jueguitos lo dejo ganar a veces”, confesó entre risas, mostrando esa mezcla de humildad y obsesión competitiva que marcó toda su carrera.
El capitán de la Selección argentina reconoció que todavía le cuesta aceptar las derrotas. “No sé perder. Muchas veces es feo porque realmente me cuesta muchísimo, pero también es lo que me llevó a ser quien soy”, explicó. Una frase que ayuda a entender cómo, después de tantas finales perdidas, críticas y golpes duros, logró levantarse para conquistar la Copa América, la Finalissima y finalmente el Mundial de Qatar.
Ahora, con el Mundial 2026 cada vez más cerca, Messi sabe que Argentina volverá a estar en el centro de todas las miradas. Pero lejos de caer en triunfalismos, eligió la cautela. “La Selección llega bien, aunque hay muchos chicos con lesiones o falta de ritmo. Pero cuando el grupo está junto quedó demostrado que compite y quiere siempre ganar”, sostuvo.
El rosarino también remarcó que una Copa del Mundo nunca permite relajarse. “Hay que ilusionarse, como se ilusiona siempre el argentino cada vez que hay una competición oficial, pero también saber que hay otros favoritos”, advirtió.
Entre esos candidatos mencionó a Francia, España, Brasil, Alemania, Inglaterra y Portugal. “Francia está muy bien otra vez y tiene muchísimos jugadores de gran nivel. España también. Brasil quizás no viene en su mejor momento, pero siempre es candidata”, analizó.
Sin embargo, el campeón del mundo dejó una sensación clara: Argentina puede competir contra cualquiera. Y eso tiene mucho que ver con el ciclo encabezado por Lionel Scaloni, a quien volvió a respaldar públicamente. “Es el mejor para seguir el tiempo que quiera”, afirmó Messi, reconociendo además que el futuro no será sencillo para quienes deban sostener la vara de esta generación histórica.
“Somos un país que exige mucho y que a la mínima quiere cambiar todo”, reflexionó el capitán, consciente del peso que implica vestir la camiseta albiceleste.
Messi también se mostró optimista con el recambio que viene detrás. Destacó que muchos jóvenes llegarán a su segundo Mundial con experiencia acumulada y aseguró que la base del grupo seguirá siendo fuerte cuando termine esta etapa.
Además, hubo tiempo para hablar de otros vínculos importantes en su carrera. Definió su histórica competencia con Cristiano Ronaldo como “una hermosa rivalidad deportiva”, marcada siempre por el respeto mutuo. También habló con cariño de Neymar, a quien llamó “un amigo”, y reveló que sigue manteniendo contacto con él y con Luis Suárez, hoy compañero suyo en Inter Miami.
Sobre su presente en Estados Unidos, Messi reconoció que el club necesitaba crecer cuando llegó y valoró el desarrollo que tuvo Inter Miami en los últimos años.
Pero más allá de los análisis, los nombres y el Mundial que se acerca, hubo una frase que terminó resumiendo todo. Una frase que todavía ilusiona a todo un país. Lionel Messi no tiene fecha de despedida. Y mientras siga disfrutando de la pelota, el fútbol seguirá teniendo a su jugador más extraordinario dentro de la cancha.