BUENOS AIRES – El representante diplomático de Italia ante la Argentina, Fabrizio Nicoletti, participó en los últimos días de un programa televisivo en el que analizó el papel desempeñado por su país en el relanzamiento del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, uno de los procesos comerciales más extensos y debatidos de las últimas décadas.

Durante la entrevista, Nicoletti remarcó que Roma tuvo una intervención decisiva para destrabar un diálogo que durante años quedó estancado por resistencias políticas y por los temores vinculados a la protección de sectores considerados sensibles.

Tras más de veinticinco años de negociaciones, el entendimiento aparece hoy como una definición estratégica no solo desde el punto de vista económico, sino también en términos geopolíticos.

Según explicó el embajador, la diplomacia italiana actuó como facilitadora dentro del bloque europeo, con el objetivo de construir un consenso más amplio entre los Estados miembros. Se trató de un trabajo orientado a mantener abierto el canal de diálogo entre Bruselas y los países del Mercosur, en un escenario internacional atravesado por crecientes tensiones comerciales.

En la charla televisiva, Nicoletti también subrayó que el aporte italiano buscó equilibrar la apertura de los mercados con la defensa de las producciones europeas, especialmente en el sector agropecuario. Ese balance fue señalado como un elemento clave para reducir desconfianzas y volver políticamente viable el acuerdo dentro de la Unión Europea.

El entendimiento, recordó el diplomático, abarcaría una región de casi 800 millones de consumidores y podría generar nuevas oportunidades para empresas europeas y sudamericanas, incluidas aquellas de origen italiano con fuerte presencia en la Argentina. Para su país, sostuvo, el Mercosur no es solo un destino comercial, sino un socio estratégico para consolidar vínculos económicos y políticos de largo plazo.

La entrevista fue concedida antes de que la Comisión Europea resolviera enviar el acuerdo a la Corte de Justicia de la Unión Europea para una revisión de compatibilidad jurídica, un paso que podría demorar el proceso de ratificación, aunque sin poner en cuestión el trabajo diplomático mencionado por el embajador.

Las declaraciones de Nicoletti reflejan así un momento en el que el acuerdo Mercosur-UE muestra avances en el plano político, pero continúa condicionado por los delicados equilibrios institucionales europeos. Un camino aún abierto, en el que —según se desprende de sus palabras— Italia pretende seguir teniendo un rol activo.