BUENOS AIRES - El presidente Javier Milei volvió a utilizar el escenario del Foro Económico Mundial de Davos para profundizar su defensa del capitalismo de libre empresa, al que definió no solo como un sistema eficiente, sino también como una doctrina moralmente justa. 

Al exponer ante los principales líderes políticos y empresarios del mundo, bajo el lema del foro “Un espíritu de diálogo”, Milei sostuvo que la supuesta oposición entre eficiencia y justicia es falsa. “Lo justo no puede ser ineficiente ni lo eficiente injusto”, afirmó, y remarcó que el capitalismo “es el sistema que genera la mayor tasa de crecimiento”.

El mandatario argentino planteó que las decisiones de política pública deben estar guiadas por principios éticos y morales propios de la cultura occidental. En ese sentido, advirtió que abandonar esos valores conduce a políticas injustas que no solo generan colapsos económicos, sino también sociales, con riesgos para la propia civilización occidental.

En uno de los tramos más enfáticos de su exposición, Milei afirmó que “la defensa del sistema capitalista de libre empresa debe estar basada en su virtud ética y moral” y sostuvo que existe un vínculo profundo entre moral y mercados libres. “Dado el vínculo profundo entre la moral y los mercados libres, estos últimos nos hacen mejores personas”, aseguró.

Como respaldo a su planteo, el Presidente enumeró resultados de su gestión. Señaló que en dos años se eliminó un déficit fiscal equivalente al 15 % del PBI, se redujo la inflación del 300 % al 30 %, el riesgo país cayó 2.500 puntos básicos y la pobreza descendió del 57 % al 27 %. Según Milei, estos resultados son consecuencia de políticas públicas guiadas por valores éticos y morales.

Sin embargo, distintos economistas y especialistas advierten que esos indicadores no reflejan el impacto que tuvo la quita de subsidios y la desregulación de precios en el costo de vida. En particular, señalan los fuertes aumentos en servicios esenciales como energía, transporte, alquileres y salud privada, rubros que hoy absorben una porción creciente del salario de los trabajadores y condicionan su poder adquisitivo real.

En relación con la baja de la pobreza, también se plantean reparos metodológicos. La medición oficial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) se basa en ingresos por hogar y no contempla cambios profundos en la dinámica laboral de las familias. En el último período, aumentó la cantidad de personas por hogar que deben incorporarse al mercado de trabajo para evitar caer por debajo de la línea de pobreza, incluidos jóvenes que antes se dedicaban exclusivamente a estudiar una carrera universitaria.

A la par, distintos relevamientos del mercado laboral muestran un crecimiento del pluriempleo y de las jornadas extendidas: cada vez más trabajadores necesitan sostener dos o más empleos o aumentar significativamente sus horas de trabajo para alcanzar ingresos similares a los de años anteriores. Para los analistas, este fenómeno permite mejorar ciertos indicadores estadísticos sin que necesariamente se traduzca en una mejora efectiva de las condiciones de vida.

El discurso incluyó además duras críticas al socialismo, al que Milei volvió a calificar como un sistema inviable. Citó el caso de Venezuela, donde sostuvo que se instauró “una narcodictadura sangrienta” cuyos efectos se expandieron por el continente americano. También cuestionó lo que definió como una “sordera académica” que derivó en políticas socialistas y que, según su visión, provocaron millones de muertes y pobreza extrema a lo largo del siglo XX.

En clave cultural, el Presidente afirmó que “Occidente le dio la espalda a las ideas de la libertad y abrazó dosis crecientes de socialismo en su versión más hipócrita: el wokismo”, y lanzó una de las frases más resonantes de su intervención: “Maquiavelo ha muerto; por lo tanto, es momento de enterrarlo”.

Hacia el cierre, Milei sostuvo que “el mundo ha comenzado a despertar” y planteó que América puede convertirse en el motor de un renacimiento de las ideas de la libertad. “América será el faro que vuelva a encender a Occidente y pagará su deuda civilizatoria con la filosofía griega, el derecho romano y los valores judeocristianos”, afirmó.

La participación del mandatario en Davos se dio en el marco de una agenda intensa de reuniones con mandatarios extranjeros, empresarios y medios internacionales. El Presidente viajó acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el canciller, Pablo Quirno, y los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.