CARACAS – La administración del presidente Donald Trump designó a Laura F. Dogu como nueva encargada de negocios para Venezuela y exasesora en política exterior del presidente del Joint Chiefs of Staff (el organismo que reúne a los máximos mandos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos), asignándole de hecho el rol de principal representante diplomática estadounidense ante Caracas, en una etapa de profunda inestabilidad política y estratégica.

La decisión se inscribe en un intento más amplio de Washington por redefinir los equilibrios de poder en el país sudamericano, con especial atención al sector petrolero.

Según informó la embajada de Estados Unidos, Dogu operará dentro de la Unidad de Negocios de Venezuela, con sede en Bogotá, Colombia. En paralelo, continuará desempeñando su cargo como asesora en política exterior del presidente de los Joint Chiefs of Staff, el general Dan Caine, quien supervisó la operación contra Nicolás Maduro.

Diplomática de carrera de alto rango, Laura F. Dogu cuenta con una extensa trayectoria en América Latina y en contextos de crisis, con un perfil fuertemente integrado entre la labor diplomática y el aparato de seguridad.

Fue embajadora de Estados Unidos en Honduras durante la administración Biden y en Nicaragua durante el segundo mandato de Barack Obama. Anteriormente se desempeñó como número dos en la embajada estadounidense en Ciudad de México y cumplió funciones en Turquía, Egipto y El Salvador, además de períodos de trabajo en el Departamento de Estado en Washington.

Su currículum incluye también cargos de alto nivel en el ámbito de la seguridad nacional: Dogu trabajó comoasesora en política exterior del jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense y como subdirectora de la unidad interagencial para la recuperación de rehenes del FBI, una estructura interagencial dedicada a la gestión de secuestros de ciudadanos norteamericanos en el exterior.

Obtuvo una maestría en el Industrial College of the Armed Forces y un MBA, además de una licenciatura en Negocios y Estudios Internacionales en la Southern Methodist University. A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos dos Presidential Merit Awards, y es conocida por su competencia lingüística: habla español, turco y árabe.

La designación de Dogu se produce en un contexto de fuerte tensión interna. En las mismas horas, la embajada de Estados Unidos difundió una alerta de seguridad para sus ciudadanos en Venezuela, advirtiendo sobre manifestaciones previstas para hoy en todo el país, con posibles prolongaciones en los días siguientes.

Este 23 de enero, Venezuela conmemora el Día de la Democracia, una fecha nacional que recuerda la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958, cuando un amplio movimiento cívico-militar logró derrocar al régimen e inició un prolongado período de gobiernos democráticos. Desde entonces, la jornada se mantiene como un símbolo de la lucha por la libertad y la democracia, con un fuerte peso en la memoria colectiva venezolana.

Manifestación por la liberación de los prisioneros políticos.

La conmemoración de este año estuvo marcada no solo por los actos históricos, sino también por movilizaciones de ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil que se oponen al chavismo y reclaman la liberación de personas detenidas por motivos políticos, que —según denuncian— permanecen privadas de su libertad de manera injusta por razones de opinión y activismo, en un contexto de represión.

En Mérida, en el sudoeste del país, familiares, docentes y amigos de personas arrestadas por razones políticas se concentraron frente al Rectorado de la Universidad de Los Andes (ULA) con la consigna “Libertad para los presos políticos”, denunciando que decenas de habitantes de la región llevan meses o años detenidos sin que se respeten sus derechos procesales ni las garantías de defensa.

En este escenario, la llegada de Laura F. Dogu aparece como una pieza central de la renovada estrategia estadounidense hacia Venezuela.