MAR DEL PLATA – “Cada abuelo y cada abuela tienen una historia que merece ser contada”. Con este lema, la Unione Regionale del Molise de Mar del Plata inaugura un espacio “para encontrarnos, compartir y escuchar”, abierto a todos los abuelos, molisanos, descendientes, pero no solamente.

La idea es tomar juntos un café, un té o un mate y dejar que los recuerdos afloren de manera espontánea.

Después de todo, una característica única de la Argentina es que cada familia tiene un mito fundacional épico, vinculado al “abuelo que cruzó el océano”. Y es muy importante que estas historias sigan transmitiéndose no solo dentro de cada familia, sino también de la comunidad.

Las asociaciones italianas, en este sentido, pueden convertirse en “garantes de la memoria” y contribuir a la circulación de relatos, recuerdos e historias de vida. Que pueden transformarse en libros, documentales, proyectos de historia oral en plataformas digitales.

“Soñamos con un espacio donde los abuelos nos enseñen los juegos de antes, recetas, tradiciones, rimas infantiles, canciones y poesías que forman parte de nuestra historia y de nuestras raíces – explican los organizadores –. Podemos contar las historias mientras haya alguien que escuche”.

Pero atención: la memoria de la migración va más allá de la nostalgia y la ternura. Es un documento histórico, un recurso para comprender el presente, un alimento para que de las raíces nazcan frutos. Puentes de transmisión generacional que, a su vez, garantizan la vitalidad de las asociaciones.

El flyer de la iniciativa.

La iniciativa aborda una cuestión cada vez más importante para las comunidades italianas en el exterior: cómo conservar y transmitir un patrimonio de experiencias que corre el riesgo de desaparecer junto con sus protagonistas. Durante décadas, la memoria de la emigración estuvo confiada principalmente a la transmisión oral, a los relatos alrededor de la mesa, a las fotografías guardadas en los cajones, a las cartas llegadas desde Italia. Hoy, muchos de esos relatos corren el riesgo de interrumpirse.

Por eso, iniciativas como esta pueden tener un valor que supera el del encuentro social. No se trata solamente de ofrecerles a los abuelos un espacio para recordar, sino también de reconocerles un papel activo en la vida de la comunidad, como custodios de un patrimonio que pertenece a todos.

Y quizás sea precisamente este el sentido más profundo de la iniciativa: transformar la memoria individual en memoria compartida, hacer que las historias no queden encerradas entre las paredes del hogar, sino que pasen a formar parte de un relato colectivo. Porque las raíces no son solamente algo que hay que conservar: también son aquello desde lo cual se puede empezar a construir el futuro. Y para hacerlo, antes que nada, hay que encontrar el tiempo para escuchar.

La cita para este primer encuentro es el sábado 10 de octubre a las 16 en la sede de la Unione Regionale del Molise (San Martín 6962), en Mar del Plata. Informes por WhatsApp: 223-3397017