BELÉM – En el centro de la Amazonía brasileña, en Belém, capital del estado de Pará, late un corazón napolitano que no quiso renunciar a tener su propia fiesta dedicada al patrono de la ciudad italiana: San Gennaro.
Y aunque una “Fiesta de San Gennaro amazónica” pueda parecer, a primera vista, un oxímoron, un sueño visionario o incluso una utopía, lo cierto es que se trata de un evento muy real.
La celebración tuvo lugar en el Complejo Porto Futuro 2, un importante espacio cultural, turístico y dedicado a la bioeconomía, ubicado en la avenida Marechal Hermes, en el barrio Reduto de Belém.
Así, a orillas de la bahía de Guajará, entre el 28 y el 30 de agosto se dieron cita 25 mil personas, 31 expositores y 14 artistas, entre cantantes, músicos y bailarines.
La fiesta fue organizada por ShowBis junto con el Vice-Consulado Honorario de Italia en Belem. La propuesta gastronómica reunió a más de veinte restaurantes de la ciudad, que sirvieron platos italianos con sabores paraenses. En el escenario, la cantante Alba Mariah presentó "A Itália por Alba Mariah", hubo clases abiertas de tarantella y el DJ Estamyna combinó repertorio italiano y paraense.
Durante los tres días, los pasillos del complejo se llenaron de familias enteras, con abuelos, padres y niños, que recorrían los puestos para probar las propuestas gastronómicas y se sumaban con entusiasmo a los espectáculos.
La Vicecónsul Honoraria de Italia en Pará, Rosangela Maiorana, destacó, en declaraciones difundidas por el portal Cidade01, la importancia del evento para acercar la cultura italiana y la paraense, que según señaló tienen mucho en común. Celebró la respuesta del público, que superó las expectativas, y aseguró que la fiesta volverá el año próximo.
Gennaro, obispo de Benevento y mártir hacia el año 305, es el patrono de Nápoles, donde su fiesta se celebra anualmente. La celebración de Belém se inspira en esa tradición, llevada aquí a un escenario muy distinto.
El vínculo no es casual. Según el libro Santa Maria del Mar Dolce, publicación de la Embajada de Italia en Brasil con coordinación de Jussara Derenji, la presencia italiana en la región se remonta a mediados del siglo XVIII. A partir de 1750, la Corona portuguesa contrató ingenieros, astrónomos y dibujantes italianos para las comisiones que demarcaron los límites con las posesiones españolas.
Entre los italianos de esa etapa se destacó el arquitecto boloñés Antonio José Landi, cuya obra dejó una huella visible todavía hoy en Belém.
Con el auge del caucho, entre 1870 y 1910, llegaron arquitectos, escenógrafos, pintores, escultores, artesanos, músicos y cantantes de ópera. Esa vida artística tuvo sus grandes escenarios en el Theatro da Paz de Belém, inaugurado en 1878, y en el Teatro Amazonas de Manaus, de 1896. Cuando terminó el ciclo del caucho, los nombres más destacados se marcharon antes de los años veinte, pero muchos artesanos y decoradores permanecieron en la región, y algunos de sus descendientes siguen en actividades similares.
El título del libro retoma el nombre con que la escritora italiana Gemma Ferruggia llamó a Belém a comienzos del siglo XX: “Santa Maria del Mar Dolce”, por el “mar dulce” que es el Amazonas. En esa misma región de aguas dulces, más de cien años después, la ciudad volvió a llenarse de música y sabores de Italia.
Eduardo Guglielmini es una abogado italoargentinao y reside desde hace dos años en Pará.
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