LA PAZ – Por primera vez en su historia, Bolivia irá a ballotage presidencial: la cita es en octubre, después de que los comicios del domingo decretaran el final del ciclo de dos décadas del Movimiento al Socialismo (MAS). Un resultado histórico que reconfigura el escenario político del país y de la región.

Unas semanas antes de la elección, las principales encuestas daban como favoritos a Samuel Doria Medina y Jorge Quiroga, ambos con porcentajes en torno al 20-22%, mientras que Paz aparecía todavía como marginal.

Sin embargo, los resultados oficiales tras el voto dieron vuelta todas las previsiones.

Los dos candidatos que se disputarán la presidencia son Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Jorge “Tuto” Quiroga, de la coalición Libertad y Democracia (Libre). Juntos superaron el 60% de los votos válidos, mientras que el mejor resultado de la izquierda no pasó del 8%.

Según el último conteo, Paz obtuvo el 30,49% de los votos (26,81% en Bolivia) y Quiroga el 30,35% (32,14% en Bolivia). Fue decisivo el voto de los bolivianos en el exterior, que favoreció más a Libre que al PDC.

Resultados de los votos en Bolivia (OEP).

Resultados de los votos en todo el mundo (OEP).

La salida de escena del MAS se explica por el peso de una crisis económica y política sin precedentes: inflación anual cercana al 25%, escasez de dólares y de combustible, y fuertes tensiones sociales. A esto se sumó el enfrentamiento interno entre el presidente en funciones Luis Arce y el exmandatario Evo Morales, que quedó fuera de la competencia electoral.

Así, el recuerdo de la reducción de la pobreza alcanzada en los primeros años del MAS quedó opacado por las dificultades actuales, empujando a los votantes hacia una nueva etapa política.

Los candidatos

Jorge “Tuto” Quiroga, que ya fue presidente entre 2001 y 2002 tras la renuncia de Hugo Banzer, fue en ese momento uno de los jefes de Estado más jóvenes de la historia boliviana.

Ingeniero industrial, con experiencia en Estados Unidos y en el sector privado, es considerado un tecnócrata orientado a la apertura económica, la modernización del Estado y el control del gasto público.

Después de tres intentos fallidos, busca ahora volver al poder con un programa liberal y la promesa de reformas institucionales.

Rodrigo Paz es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora. Construyó su carrera política en Tarija, la región productora de gas conocida como “la billetera del país”.

Exdiputado, concejal, intendente y finalmente senador, se enfocó en la descentralización del presupuesto nacional y el fortalecimiento de las autonomías locales. Economista formado en Washington, propone una redistribución más equitativa de los fondos estatales en favor de gobiernos departamentales y municipales, universidades, y de apoyo directo a familias y empresas.

Los programas 

Rodrigo Paz (PDC): Su “Agenda 50/50” propone repartir el presupuesto nacional a la mitad entre el gobierno central y los gobiernos locales/universidades. Promete un “capitalismo para todos” con acceso al crédito, reducción de aranceles e impuestos y eliminación de la aduana, sin recurrir a préstamos del Fondo Monetario Internacional.

Además, plantea la reforma de la Justicia y la lucha contra la corrupción.

Jorge Quiroga (Libre): Fiel a su lema #CambioRadical, apuesta por un recorte drástico del gasto público (“con la motosierra, el machete, la tijera y cualquier otra herramienta” dijo, en alusión al presidente argentino Javier Milei), la digitalización del Estado y acuerdos de libre comercio con Europa, Asia y los países vecinos.

Destaca la centralidad de la educación y promete instituciones independientes y una Justicia más transparente, como parte de una propuesta que busca marcar un quiebre con el ciclo político que Bolivia deja atrás.