BUENOS AIRES - La Cámara de Diputados otorgó este miércoles media sanción al proyecto de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI, una de las principales iniciativas económicas impulsadas por el Gobierno nacional. Durante la misma sesión también se aprobó el acuerdo para cancelar una deuda con los fondos holdouts, conocidos en Argentina como fondos buitre. Ambos proyectos deberán ser debatidos ahora por el Senado.
El Súper RIGI propone ampliar el esquema de incentivos previsto en el RIGI aprobado con la Ley Bases, aunque enfocado exclusivamente en las denominadas “nuevas industrias”. Está destinado a proyectos de inversión superiores a los US$1.000 millones vinculados con inteligencia artificial, centros de datos, fabricación de baterías de litio, semiconductores, energías renovables y otras actividades de alta tecnología.
Entre los beneficios previstos se encuentran una reducción de la carga impositiva, facilidades aduaneras, mecanismos de aprobación más ágiles y estabilidad regulatoria por un plazo de 30 años.
Además, contempla menores alícuotas del Impuesto a las Ganancias para las empresas adheridas, elimina retenciones para las exportaciones alcanzadas por el régimen, establece arancel cero para determinadas importaciones y garantiza un acceso progresivo a las divisas generadas por las exportaciones.
Desde el oficialismo sostienen que el proyecto permitirá atraer inversiones que hoy se radican en otros mercados y favorecerá el desarrollo de sectores tecnológicos con mayor valor agregado.
En cambio, distintos bloques de la oposición cuestionaron el alcance de los beneficios otorgados a grandes empresas, advirtieron sobre la renuncia a recursos fiscales y señalaron que el régimen excluye a buena parte de los sectores productivos tradicionales. También expresaron preocupación por la estabilidad normativa de tres décadas, al considerar que limita la capacidad futura del Estado para modificar las reglas del régimen.
En la misma sesión, la Cámara baja aprobó el acuerdo para cancelar una deuda con fondos holdouts. El Gobierno defendió la medida al afirmar que permitirá cerrar litigios pendientes y mejorar las condiciones financieras del país. La oposición, por su parte, rechazó el proyecto al considerar que beneficia a fondos especulativos y advirtió que el objetivo es reducir el riesgo país para facilitar un nuevo ciclo de endeudamiento externo.
Las dos iniciativas iniciarán ahora su tratamiento en el Senado.