BUENOS AIRES - La Argentina recibió este martes un nuevo respaldo de organismos multilaterales en su estrategia para recuperar el acceso al financiamiento internacional. El Banco Mundial aprobó un esquema de garantías por hasta US$ 2.000 millones que permitirá al país negociar préstamos con entidades privadas en condiciones más favorables que las disponibles actualmente en los mercados.
La decisión fue confirmada por el directorio del Banco Mundial y por la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), que avalaron un paquete diseñado para acompañar el programa económico del Gobierno y facilitar el regreso gradual de la Argentina a los mercados internacionales de capital.
El mecanismo no implica un desembolso directo de fondos por parte del organismo. En cambio, consiste en garantías que respaldarán préstamos otorgados por bancos y otras instituciones financieras privadas. Según explicó el Banco Mundial, la cobertura alcanzará el 95% de los pagos asociados a esas operaciones, reduciendo significativamente el riesgo para los acreedores.
La expectativa oficial es que este esquema permita obtener financiamiento a tasas de entre 5,5% y 6,5% anual, por debajo de los costos que actualmente enfrenta la Argentina para endeudarse en el exterior, que rondan entre el 9% y el 10%.
El Gobierno busca utilizar esos recursos para fortalecer su estrategia financiera y afrontar compromisos de deuda en moneda extranjera. Entre ellos figura un vencimiento con bonistas por alrededor de US$ 4.300 millones previsto para julio, uno de los pagos más importantes del calendario financiero de este año.
En el Ministerio de Economía consideran que las garantías de organismos internacionales pueden funcionar como una herramienta para reducir el riesgo percibido por los inversores y mejorar las condiciones de financiamiento del país.
Como parte de las gestiones vinculadas al programa, este miércoles llegará a Buenos Aires Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. La funcionaria mantendrá reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, para analizar la implementación de los nuevos instrumentos financieros y el estado de los programas en ejecución.
El respaldo del Banco Mundial podría complementarse en las próximas horas con una nueva garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$ 500 millones. El Gobierno espera que la participación de distintos organismos multilaterales contribuya a ampliar la capacidad de financiamiento y mejorar las condiciones de acceso al crédito.
Las operaciones que se negocien bajo este esquema tendrían un plazo cercano a los seis años, incluyendo un período de gracia de tres años. En la visión oficial, el objetivo final es que el acceso a financiamiento más barato contribuya a reducir el riesgo país y siente las bases para una vuelta más estable a los mercados internacionales.