BOGOTÁ - A casi 24 horas del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, el balance de víctimas sigue en aumento. Según el reporte más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), conocido en la tarde de este martes, la cifra de fallecidos asciende a 182, con 189 personas desaparecidas y 2.542 heridas. Se trata de un balance preliminar que las autoridades continúan actualizando a medida que avanzan las tareas de rescate.
Horas antes, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) había entregado un informe propio que situaba la cifra en 181 muertos, 1.310 heridos y 153 estructuras colapsadas en las principales ciudades del país.
Los registros de las gobernaciones departamentales, por separado, ubican el total de víctimas mortales en 224, una cifra más alta que la de Asocapitales porque incluye zonas rurales y municipios no capitales. Es un ejemplo de cómo los números todavía varían según la fuente y el corte horario, algo habitual en las primeras horas de una tragedia de esta magnitud.
Las ciudades más golpeadas son Cali y Pereira. Según la UNGRD, Cali concentra 85 muertos y Pereira 66. El reporte anterior de Asocapitales había hablado de 95 fallecidos en Cali, con 949 heridos, 239 personas atrapadas, 180 desaparecidas y 56 edificios colapsados, y de 66 muertos en Pereira, con 37 desaparecidos y 15 atrapados. Las labores de rescate en Cali se concentran en el edificio Brisas del Limonar, en el barrio Capri, donde hay unas 25 personas bajo los escombros. Pereira, además, declaró toque de queda y suspendió las clases.
En Chocó, donde estuvo el epicentro, la UNGRD reportó 13 muertos en Quibdó, la capital departamental, una cifra similar a la que había dado horas antes la gobernadora Nubia Carolina Córdoba: 14 muertos, 131 heridos y 3.500 personas afectadas en todo el departamento. En Manizales, la UNGRD confirmó 5 fallecidos. El aeropuerto El Caraño de Quibdó permanece fuera de servicio.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el cargo apenas tres días antes del sismo, declaró el desastre de carácter nacional, una figura contemplada en la Ley 1523 de 2012 que le permite al Gobierno agilizar recursos y adoptar medidas excepcionales para atender la emergencia.
El mandatario también anunció el pago de los servicios públicos para los damnificados y subsidios de arriendo para las familias de Quibdó. El Ejército movilizó cinco pelotones de ingenieros a Chocó, Valle del Cauca, Quindío, Risaralda y Caldas para las tareas de remoción de escombros.
La ayuda internacional empezó a llegar. Estados Unidos destinó 15,5 millones de dólares para atender la emergencia, y el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que el gobierno de Donald Trump está siguiendo de cerca la situación y listo para colaborar. El papa León XIV también se manifestó "vivamente apenado" por la tragedia, mientras Alemania, Letonia y Estonia expresaron sus condolencias y respaldo al gobierno colombiano.
La actividad sísmica no se detuvo. Este martes a las 10:43 de la mañana, el Servicio Geológico Colombiano registró un nuevo sismo de magnitud 3,8 y una profundidad de 99 kilómetros, con el mismo epicentro del terremoto original, en San José del Palmar, Chocó. El organismo reportó además una seguidilla de temblores menores durante la madrugada en esa zona y en el municipio de Istmina.
Medicina Legal informó que ya recibió 165 cuerpos y logró identificar a 22 de las víctimas de manera preliminar, cuya lista se puso a disposición de los familiares. La entrega de los cuerpos se coordina con la Fiscalía General de la Nación.