ROSARIO – En noviembre, cuando el cuerpo de baile todavía estaba en formación, lo habían prometido. “I Toscanacci” debutarían antes de la primera mitad de 2026. Y así será.
El grupo, surgido dentro del Centro Toscano de Rosario y dirigido por Antonella Panza Covacevich y Matías González Falcone, ya calienta motores para su primera salida pública. La cita será el 24 de mayo, a las 16, en la sede del Centro Toscano (Mr Ross 823), para un “Gran té con bingo toscano” (reservas: 3417186549, contribución de 20.000 pesos).
No estarán solos: los acompañarán algunos invitados de asociaciones amigas de la ciudad santafesina, como el conjunto folklórico siciliano “Alcara li fusi” y “Le Mascherate”, de la Familia Veneta.
Antonella y Matías —fundadores, instructores y coreógrafos— están emocionadísimos por esta primera presentación pública.
“Los trajes están listos, inspirados en la ropa medieval de los campesinos —dice Antonella—. Son todos de distintos colores. También los peinados siguen el estilo del Medioevo, mientras que los hombres llevarán un sombrero con plumas”.
Matías siente el peso de la gran responsabilidad de ser el único varón del grupo. “Cuando empezamos éramos tres, después uno se lesionó y otro dejó por un problema laboral que le surgió. Quedé yo, acompañado por seis chicas”.
Eso obligó a repensar todas las coreografías, para adaptarlas a la nueva conformación. “Yo estaba acostumbrada a trabajar con una organización muy estructurada —confiesa Antonella—. Tuve que aprender a ser flexible, a adecuar el trabajo a la situación concreta que atravesamos en cada momento”.
Mientras tanto, el programa del 24 de mayo ya está listo: mazurca, baile aretino y trescone.
El objetivo no es solo difundir el amor por la danza y las tradiciones toscanas. “También crear un grupo donde se viva un clima de bienestar”, dice Matías, para quien la mayor satisfacción llega cuando sus compañeros le confiesan que esperan con ganas el sábado “para venir a los ensayos”.
Lo confirma Sara Toscano, de 26 años, la bailarina más joven de la compañía: “Desde el primer minuto me sentí en casa. Nunca falta una charla, un mate con galletitas. Nos sostenemos entre nosotros, nos ayudamos con los pasos más difíciles. Antonella tiene una paciencia enorme, incluso cuando le pedimos que nos muestre una secuencia por enésima vez”.
Antonella asiente: “Preferimos empezar con un grupo chico, pero unido, confiable. Personas con las que podamos contar. Obviamente, cada nuevo integrante será bienvenido”.
Para Sara, sumarse fue una combinación de casualidad y curiosidad. “Pasaba seguido por la sede del Centro Toscano, cuyo nombre siempre me divirtió por la afinidad con mi apellido —recuerda—. Cuando vi que se estaba formando un cuerpo de baile, pedí información y enseguida me anoté”.

El flyer de la iniciativa.
En el grupo, cada uno aporta lo que mejor sabe hacer. “Los trajes los hizo Marcela D’Angelo, una de nuestras bailarinas, que es modista —dice Antonella—. Para el bingo del 24 de mayo, Sara y yo nos ocupamos de la merienda, porque sabemos cocinar y nos gusta”. Matías se encarga de los aspectos organizativos, y así con todo.
“Los premios serán muchísimos —agrega—. Entre bingo, sorteos y regalos, nadie se va a ir con las manos vacías”.
Y mientras empieza la cuenta regresiva hacia el día del estreno, ya trabajan en las próximas fechas, en junio y julio. “Y después el 20 de septiembre, nuestro primer aniversario —concluye Matías—, por el que tenemos que agradecerle a la presidenta del Centro Toscano, Liliana González, que creyó en nosotros desde el primer día. Y también la Fiesta de las Colectividades de Rosario, en noviembre”.