BOGOTÁ - La relación entre los gobiernos de Colombia y Ecuador sigue escalando en tensión, en un escenario que marca uno de los episodios más complejos de los últimos años entre ambos países.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, anunció el domingo que avanzará con una denuncia penal contra su par ecuatoriano, Daniel Noboa, a quien acusa de calumnias.

La decisión se produjo tras declaraciones de Noboa en una entrevista con la revista Semana, donde el mandatario ecuatoriano aludió a presuntos vínculos indirectos entre Petro y el narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, conocido como “Fito”, líder de la organización criminal Los Choneros.

Petro rechazó de manera tajante esas afirmaciones y escribió en su cuenta de X: “He decidido denunciar penalmente al presidente Noboa por su calumnia”. En ese mismo mensaje, agregó: “No conozco al tal Fito ni a sus amigos”.

En su respuesta, el jefe de Estado colombiano también cuestionó a Noboa, al sostener que estaría influenciado por sectores de la derecha colombiana y por presiones internacionales.

Además, recordó su visita a Ecuador en mayo del año pasado, durante la asunción presidencial de Noboa, y destacó que fue el propio gobierno ecuatoriano el que dispuso un operativo militar para garantizar su seguridad durante su estadía en Manta. Según Petro, ese contexto demuestra que no existieron encuentros irregulares, dada la presencia de custodia oficial y testigos.

Uno de los puntos centrales del conflicto es la situación del ex vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas. Petro lo define como un “preso político” y solicitó su traslado a Colombia, al denunciar supuestas condiciones de detención extremadamente graves. Desde Quito rechazan de plano esa postura, aseguran que Glas cumple condenas firmes por corrupción y piden a Colombia que no intervenga en asuntos internos.

Las fricciones no se limitan al plano político. También se extendieron a cuestiones económicas y de seguridad.

Noboa calificó a Colombia como el “peor socio comercial” de Ecuador, al señalar el fuerte déficit en la balanza, y defendió el aumento de aranceles como una medida para enfrentar el narcotráfico, el contrabando, la violencia y actividades ilegales como la minería clandestina.

Por el momento, el presidente ecuatoriano no respondió de forma oficial a la decisión de Petro de avanzar en la vía judicial. Sin embargo, el clima bilateral continúa enrarecido, con acusaciones cruzadas y diferencias en múltiples frentes que anticipan un posible agravamiento del conflicto diplomático.