LA PLATA – El Festival de Gastronomía Italiana fue declarado oficialmente de “interés municipal” por el Concejo Deliberante de La Plata, en reconocimiento a su impacto cultural, social y turístico.

El reconocimiento llegó en el marco de la octava edición, realizada el 11 y 12 de abril en el Parque Alberti, que convocó a una participación extraordinaria de vecinos y visitantes.

La distinción pone el foco en el aporte del evento a la difusión de las tradiciones de la colectividad italiana y en su papel para reforzar la identidad local.

Con un récord de asistencia, la capital bonaerense celebró su herencia italiana con platos típicos y espectáculos en vivo, en un fin de semana en el que el parque se convirtió en una verdadera “Pequeña Italia”.

Decenas de miles de asistentes consolidaron a La Plata como uno de los principales puntos de referencia de la cultura italiana en el país, gracias al trabajo sostenido de la asociación Corredor productivo, turístico y cultural Italia–Argentina.

Un momento del festival.

Nicolás Moretti, director de la Agencia de Coordinación Territorial Italia–Argentina (Actia), el organismo creado para trabajar junto a los municipios, definió el clima del festival como “un fenómeno único”, y subrayó cómo el entusiasmo por las raíces italianas encontró finalmente un espacio genuino de expresión.

“La gente ha compartido un sentido de pertenencia y se sentía en Italia”, afirmó, y destacó además que, ante la ausencia de políticas públicas específicas, emerge la fuerza de la comunidad italiana. “Generamos economía y desarrollamos el turismo a nivel regional, porque el evento atrae público desde la capital y de toda la provincia de Buenos Aires”, sostuvo con orgullo.

La propuesta reunió a distintas generaciones, entre tradición y nuevas identidades.

El eje central fue la amplia oferta gastronómica, con más de 90 puestos y la participación de chefs especializados, que propusieron un recorrido sensorial por las regiones italianas, revalorizando recetas transmitidas de generación en generación: desde las nonas que hacían la pasta casera hasta los profesionales que hoy realzan la auténtica cocina italiana.

El público pudo degustar pizza napolitana, pasta fresca, lasaña, porchetta y panzerotti puglieses, redescubriendo sabores ligados a la tradición.

Entre los atractivos principales se destacó la presencia del chef David Veltri, jurado del Campeonato Mundial de la Pizza, que encabezó showcookings en vivo y compartió técnicas y secretos de la cocina italiana.

La propuesta también incluyó un mercado de productos locales e italianos, como aceite de oliva, conservas y especialidades típicas, además de un espacio dedicado a la artesanía. Enmarcado en las celebraciones globales del Día del Made in Italy del 15 de abril, el festival puso en valor la excelencia técnica de una tradición culinaria reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Para cerrar con algo dulce, no faltaron cannoli, sfogliatelle y helado artesanal, acompañados por cervezas y aperitivos tradicionales, en jornadas que se extendieron hasta la noche gracias al buen clima y al entusiasmo del público.

Los cannoli fueron especialmente elegidos por los visitantes.

La propuesta fue pensada como una experiencia para todas las edades, con amplios espacios verdes, zonas de descanso e infraestructura para que los asistentes pudieran pasar el día completo en el parque, recorriendo cada una de las actividades.

El festival también resultó un éxito comercial para los puestos gastronómicos. Los operadores destacaron la calidad organizativa y la capacidad para manejar una concurrencia tan alta sin inconvenientes técnicos.

La celebración se extendió hasta la noche.

Si bien la gastronomía fue el principal atractivo, la iniciativa fue más allá de lo culinario y lo nostálgico, y cumplió su objetivo de tender un puente cultural con la Italia contemporánea.

El público pudo disfrutar de espectáculos musicales, informarse sobre cursos de idioma italiano del Celci (Centro de estudios de lengua y cultura italiana), visitar espacios dedicados al turismo en Italia y participar en sorteos de viajes.

Una propuesta que, a partir del aspecto más difundido y “comercial” de Italia —la comida—, logró acercar al público a otros elementos igual de relevantes, como la lengua y la diversidad geográfica de regiones menos conocidas de la península.