BUENOS AIRES — La inflación mayorista registró en abril una fuerte aceleración y alcanzó el 5,2%, el nivel más alto desde marzo de 2024, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato duplicó al Índice de Precios al Consumidor (IPC), que ese mismo mes había sido del 2,6%, y volvió a encender alertas sobre un eventual traslado de costos a los precios minoristas en las próximas semanas.

Con este resultado, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) acumuló un incremento del 11,6% en lo que va de 2026 y una suba interanual del 30,8%.

La aceleración estuvo explicada principalmente por el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre los precios internacionales de la energía. Dentro de los productos nacionales, el rubro “Petróleo crudo y gas” trepó 22,9% mensual, mientras que los “Productos refinados del petróleo” aumentaron 13,6%. También se registraron fuertes incrementos en productos pesqueros (+16,8%), caucho y plástico (+7,4%) y sustancias químicas (+5,1%).

El ministro de Economía, Luis Caputo, salió rápidamente a relativizar el dato y aseguró que casi el “85%” de la suba estuvo vinculada al shock petrolero internacional. “Excluyendo estas cuatro categorías relacionadas con el shock externo, la variación del resto del índice se estima en torno a 1,1% en el mes”, sostuvo el funcionario en redes sociales.

El dato tiene además una dimensión política incómoda para el Gobierno. En marzo, Javier Milei había reivindicado públicamente a los precios mayoristas como un indicador que “anticipa lo que viene” para la inflación minorista, en momentos en que el índice mostraba una fuerte desaceleración. El salto de abril reactivó cuestionamientos sobre el futuro del IPC y sobre la posibilidad de que el aumento termine trasladándose a las góndolas.

El propio Presidente volvió a referirse al tema este martes por la noche. Milei atribuyó la aceleración al impacto de la guerra y defendió la decisión oficial de no intervenir en los precios. “Nosotros dejamos que los precios se expresen”, afirmó durante una entrevista, donde además insistió en que la inflación “va a seguir bajando” y prometió sostener el ajuste monetario.

Por su parte, economistas y consultoras privadas advirtieron que el traslado a precios podría verse parcialmente contenido por el freno del consumo y la dificultad de comercios e industrias para seguir ajustando valores al ritmo de sus costos. Sin embargo, también señalaron que mayo y junio podrían mostrar nuevas presiones inflacionarias por combustibles, transporte y tarifas energéticas.