BUENOS AIRES – El ciclo de cine italiano del SPI CGIL en Buenos Aires adelanta este mes su habitual encuentro del sábado al viernes para no coincidir con el partido entre Argentina y Jordania.
La cita será esta noche, 26 de junio, a las 20, en el centro cultural Casa Miranda (Miranda 3925), donde se proyectará Si Dios quiere (Se Dio vuole), la película italiana de 2015 dirigida por Edoardo Falcone.
La historia sigue a Tommaso (Marco Giallini), un prestigioso y arrogante cirujano cardiovascular, ateo convencido, que recibe una noticia inesperada de su hijo Andrea, estudiante de Medicina con un futuro profesional ya encaminado: quiere convertirse en sacerdote.
Convencido de que alguien lo manipuló, Tommaso comienza a seguirlo y descubre que su vocación nació tras conocer al padre Pietro (Alessandro Gassmann), un cura carismático y poco convencional. Bajo una identidad falsa, intenta acercarse al religioso para desenmascararlo y convencer a su hijo de cambiar de idea.
El giro llega cuando Andrea anuncia que desistió de ingresar al seminario, precisamente gracias a los consejos del padre Pietro. Sin embargo, cuando todo parece volver a la normalidad, un hecho inesperado obliga a Tommaso a revisar sus prejuicios y certezas.
Con humor, la película reflexiona sobre los prejuicios, la hipocresía de la burguesía y la posibilidad de cambiar.
La entrada es gratuita. Como única colaboración, los organizadores solicitan llevar un alimento no perecedero —como fideos secos, galletitas, leche larga vida o conservas— para apoyar el trabajo de Acción PSC, una organización que acompaña a personas en situación de calle y distribuye comidas preparadas dos veces por semana.
Además de la asistencia alimentaria, la asociación brinda acompañamiento en temas de salud, trámites administrativos y otras gestiones necesarias para favorecer la reinserción social.
El anuncio de la iniciativa en el Instagram de Acción PSC.
La entidad trabaja con un enfoque personalizado para cada persona asistida, una modalidad que comenzó a desarrollar durante la pandemia. En ese período ayudó a muchas personas sin hogar a acceder a subsidios estatales, aun cuando no contaban con cuenta bancaria ni documentación suficiente, realizando los trámites necesarios caso por caso.
Cada intervención se planifica junto con el destinatario. Por ejemplo, cuando una persona acepta trasladarse a un hostel con convenio —algo que no siempre ocurre debido a la complejidad de cada situación—, la organización continúa acompañándola durante todo el proceso.
De esta manera, el cineclub del SPI CGIL combina una propuesta cultural accesible con una campaña solidaria destinada a colaborar con quienes viven en condiciones de extrema vulnerabilidad.