SANTIAGO — La principal productora estatal de cobre de Chile, Codelco, suspendió temporalmente las tareas de desarrollo y construcción del proyecto Andes Norte, uno de los tres pilares de la ampliación de la mina El Teniente, , considerada la mina subterránea de cobre más grande del mundo. La decisión fue adoptada tras detectar señales de un fenómeno sísmico profundo diferente de los riesgos que la compañía gestionaba hasta ahora.

La medida se apoya en antecedentes recopilados durante los últimos seis meses, que sugieren la aparición de una nueva fuente de sismicidad vinculada con la mayor profundidad de las obras. Como el comportamiento del macizo rocoso todavía está bajo estudio, la empresa deberá reforzar los instrumentos de medición, el monitoreo y los modelos técnicos antes de autorizar la reanudación de los trabajos.Codelco aclaró que no existe una alerta inmediata ni una emergencia en curso.

La paralización se limita a las actividades constructivas de Andes Norte: las áreas productivas de El Teniente siguen operativas y mantienen sus protocolos habituales. Tampoco fue comunicado un plazo para levantar la medida. La declaración difundida por la empresa indica que las tareas sólo podrán retomarse cuando estén definidas y ejecutadas las medidas necesarias para controlar el nuevo escenario.

Andes Norte integra, junto con Diamante y Andesita, la denominada Cartera de Proyectos Teniente. El plan busca incorporar unos 2.000 millones de toneladas de reservas y sostener un procesamiento cercano a las 137.000 toneladas diarias durante más de medio siglo. De acuerdo con la información oficial de Codelco, Andes Norte había alcanzado un avance físico del 81% al cierre de 2025 y retomado gradualmente sus obras en octubre, después de la paralización general provocada por el accidente del 31 de julio.

Ese antecedente vuelve especialmente sensible la decisión. Hace un año, un evento sísmico y el posterior estallido de roca dejaron seis trabajadores muertos y nueve heridos. El episodio se produjo en Andesita y afectó también a Recursos Norte, sectores que permanecen paralizados. No fue, por lo tanto, un accidente ocurrido en Andes Norte, ni la empresa estableció una relación causal directa entre ambos hechos.

Sin embargo, un informe publicado por Codelco el 29 de julio ya describía el estallido de roca profundo como un fenómeno emergente. El documento menciona campañas de sondaje hasta un kilómetro por debajo de los niveles productivos actuales, nuevos sensores sísmicos, simulaciones de fallas y la evaluación de técnicas de fracturamiento hidráulico de mayor alcance.

El impacto inmediato se concentrará en los contratistas. La Tercera, que anticipó la suspensión, informó que las obras involucran a unas 3.000 personas y por lo menos cuatro empresas. La revisión contractual podría derivar en reducción de tareas, suspensiones o finalización de vínculos próximos a vencer. Codelco aseguró que coordinará el proceso con las compañías y que deberá respetarse la legislación laboral.

La producción corriente no aparece comprometida por ahora, pero una demora prolongada podría alterar el cronograma y encarecer una expansión estratégica para la principal productora de cobre de Chile. La pregunta será cuánto tiempo y cuánta inversión adicional demandará convertir este riesgo profundo en una condición técnicamente controlable.